Abocado a la Muerte

Imagen, en forma de ilustración digital, del interior de una caja de madera. Más larga que ancha. Simulando un ataúd antiguo.
La vista está dirigida desde el interior de uno de sus lados más estrechos. Dónde iría la cabeza o los pies.
Imagen de PIRO4D (Pixabay)

Unos golpes estridentes me sacaron del sueño. La oscuridad era tan espesa que me aplastaba. Intenté levantar mis brazos, pero toparon con una superficie dura, rugosa y cerrada. Tampoco podía moverlos hacia los laterales. El lugar en dónde me encontraba era solo un poco más ancho que yo. Mis piernas tampoco disponían de espacio para moverse y el hormigueo las resucitaba lentamente, con dolor. Al reposar los brazos de nuevo, noté debajo de mí la humedad de la tierra. No obstante, la realidad me implosionó el cerebro. Estaba encerrado en una caja, ¿acaso un ataúd? ¿Ese era mi destino? ¿Ser enterrado vivo?

Mi cuerpo se empezó a bambolear. Me estaban transportando hacia algún lugar indefinido. Lo curioso de todo es que no sentía pánico. Ni siquiera miedo. Podría ser por efecto del tiempo que me había llevado durmiendo. Me encontraba tranquilo y descansado. Tampoco notaba la falta de oxígeno en el exiguo habitáculo. Sin embargo, mi boca empezó a sentirse seca y estrecha, como la caja.

Durante el trayecto, anduve entre la vigila y la ensoñación. Mi cuerpo se mantenía muerto. La mente, en cambio, se desbocaba entre imágenes inconexas y absurdas. El corazón, por otro lado, permanecía en el más tranquilo de los letargos. El estómago tampoco daba señales de actividad, pero la sed me secuestraba el conocimiento.

Cesó el movimiento y noté como depositaban la caja, suavemente, sobre alguna superficie, plana y equilibrada. El silencio seguía siendo burdo e incómodo, colmado por mis desordenados pensamientos. Nuevos ruidos me sacaron del sopor llenando el angosto espacio de mi cautiverio. Esperé angustiado que la tierra empezara a caer sobre el féretro y sepultara mi existencia. Sin embargo, después de una leve calma, tres enérgicos golpes llamaron sin esperar respuesta. Luego, volvió la tétrica paz.

Esperé unos eternos segundos y volví a empujar la tapa. Esta vez cedió fácilmente. Una estrecha fisura, en el lateral, fue dejando entrar una minúscula gota de claridad. Entorné los ojos, ante la mortal visión. Sin embargo, la tenue luz de las antorchas generaba en el entorno una placentera iluminación. Abrí del todo la caja y paladeé la noche.

Me incorporé y, no sin dificultades, salí del ataúd. Mirando a mi alrededor comprobé que estaba en un mausoleo, desierto y sombrío. De forma súbita y lacerante, los recuerdos invadieron mi cabeza, reorganizando mi memoria y mis vidas. Solo pararon cuando unas voces perturbaron el silente exterior.

Había llegado la hora de alimentarme.

Relato escrito para la propuesta literaria VadeReto de este mismo blog.
Estas son las condiciones de este mes:
El protagonista de la historia se despierta en un lugar oscuro, desconocido y, aparentemente, encerrado. Hay que crear un relato que de respuestas a las preguntas que le asaltan.

12 pensamientos en “Abocado a la Muerte

  1. Pingback: VadeReto (Febrero 2020) | Acervo de Letras

  2. ¡¡¡Criatura del averno!!! jajajajaj ¡Buf, qué agobio despertarse en un ataúd! Genialoso el relato, kahitano! Me ha gustao mucho y eso que esta vez no te has ido a los 4.000.0000 de caracteres jijijiji Nah, en serio, muy bien construido, me ha gustado mucho!!!

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  3. Jose. Hay una cosa de tu historia que me ha gustado mucho. Dejas a la interpretación del lecctor si prefiere que el protagonista sea vampiro o zombi. Aunque refieres a la sed, mi mente que es como es, se ha imaginado a un zombi sediento de cerebro. jajaja.

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    • Jajaja sin problemas, Lehna. Hay gente cercana que también ha visto el zombie. Aunque también otros han visto un árbol de Navidad, una ardilla y hasta un chico aburrido en su cama. Lo mejor de todo esto es incentivar la imaginación. A mí me encanta.
      Me alegra que te haya gustado. Un bezote del tamaño del Titanic, cuando estaba a flote. 😉
      😍 😍 😘😘😘

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  4. Muy buena historia, agobiante de principio a fin, al leerla me pongo en el lugar del personaje pero también en el tuyo: un esfuerzo imaginativo nada fácil, seguro que este ha sido un parto con dolor.
    Otrosí te digo que el planteamiento del reto parece sencillo pero tu relato de muestra pone el listón bastante alto… algo tendré que pensar para intentar estar a la altura.
    P.D.: ¿cómo se te puede ocurrir una cosa así estando tu tierra envuelta en esa magia de todos los febreros? Como escribió una vez uno de los grandes, el Peña, la gente no respeta ni que estamo en carnavá…

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    • 😅😅😅😅 Te respondo por partes, Isra.
      Por un lado, quería hacer algo distinto a lo que todos han imaginado, por otro, es bueno enfrentarse a los propios horrores. Tal vez no los superes, pero te ayuda a expulsarlos del subconsciente.
      Efectivamente, ha sido un parto doloroso. Cada vez que veo, leo o imagino la escena de la fotografía, siempre se me viene a la mente el entierro en vida. Por eso mi gente tiene por escrito que me hagan a fuego vivo en cuánto me lleve un par de días sin despertar. Vamos, que se dejen de bromas y me incineren. 😜
      De todas formas, ya tenía en mente el final cuando lo empecé a escribir, así que no llegó a ser tan agobiante. El mismo personaje me dijo que lo sacaba como fuera o no participaba. 😂😂😂
      Por último, efectivamente, mi Cai está celebrando su fiesta favorita y estamos en Carnaval desde hace un mes, por el concurso de agrupaciones, y desde hace una semana, celebrándolo en la calle. La nota curiosa es que yo vivo en el barrio más jartible de los carnavaleros y el que vienen a visitar todo el que llega para conocer la fiesta, la Viña. Esto hace que desde el final de la tarde hasta la mañana del día siguiente, me quede “encerrado” en mi casa sin poder salir, o en la calle sin poder entrar en ella. 😱
      Aunque por la mañana ya queda libre el portal para poder volver a entrar o salir, de alguna forma me encuentro “enterrado en vida” en mi casa. 😉😂😂😂
      Con respecto al VadeReto en sí, seguro que encuentras alguna inspiración para darle un giro especial al reto. Ya soy asiduo lector de tus escritos y tienes una jartá de arte. Déjate fluir y verás como sale.
      Muchísimas gracias por tus palabras y espero leer tu visión del reto.
      Un abrazo. 😉👍🏻

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      • Me puedo imaginar el asunto, es lo que tiene vivir en el ojo del huracán. Pero seguro que compensa, es un barrio con mucho encanto, y la gente de Cai es especial.
        En cuanto al reto, ya tengo una idea, bastante inquietante por cierto. Mi personaje necesita viajar en el tiempo, supongo que me puedo tomar esa licencia diga Einstein lo que diga 🤣🤣

        En cuanto decida el final (sabio consejo de nuestra común amiga Sadire) me pongo con ella.

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  5. Vaya Jose, miedito da leerlo, pero me ha gustado mucho, pues te metes de lleno en el personaje, y eso es lo importante, que estás transmitiendo lo que cuentas. Enhorabuena!!

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    • Podría haber sido mucho más terrorífico, pero mi propia fobia me hizo liberar al personaje de su encierro. 😉
      Muchas gracias por tus comentarios, Miguel Ángel. 😉 😍 😘

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