Un Diálogo Pasado por Agua

Relato publicado en el Reto Literario “Segundo Desafío Literario de Mayo: BLA BLA BLA
de Jessica Galera (@Jess_YK82)

Anémonas Púrpuras (pixabay)

–Hola Margarita.

–Hola Rosita.

–¿Qué tal el finde? ¿Algo fuera de la corriente?

–Pues me enrollé con un caballito de mar precioso. Marcos Tero, se llamaba.

–¿Y qué tal?

–Pues nada, me dejó aquí plantada.

–Qué tontaca eres Margari. ¡Todos los lunes el mismo chiste!

–A ver, Rosalinda, vivimos en un acuario, tenemos menos diversión que una orca en una bañera.

–Ya lo sé hija, pero es que tus chistes siempre salen aguados.

–Sabes que te digo, que ahí te quedas, ¡me voy! ¡Que me voy a quedar aquí plantada hasta que nos echen abono! jajaja

Este reto consistía en la creación de un diálogo a partir de las fotografías expuestas.

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Una Pareja Muy Especial

Relato publicado en el Reto Literario “Palabra de Libro
de Jessica Galera (@Jess_YK82)

Midad y Cala son una pareja de chicos como otra cualquiera. Visten a la moda, viven al día y tienen muchas ganas de disfrutar de la vida. Al menos, eso piensas, mientras los ves venir de la mano por la calle, tranquilos y animosos. Hasta que Cala se engancha su chaqueta en el retrovisor de un coche y se estampa contra el capó. Y Midad, que siempre va mirando el móvil, se encuentra en su camino con una farola y, después de saludarle de frente, cae de espaldas en la acera como un saco de pienso. Son una pareja como otra cualquiera, quizás más despistada de lo habitual.

Cala trabajaba en la cocina de una hamburguesería y todo le iba bien hasta que un día, después de poner la carne en el asador, le dio por pensar en la filósofa de la vida. Se dijo a sí misma: ¿Y si este mundo fuera el infierno de otro planeta? Y elucubrando los males que asolan esta tierra. La hambruna y miseria de muchas zonas devastadas por la guerra o la desidia de sus mandatarios. La desigualdad en las regiones mal-llamadas del primer mundo, donde cada vez existe una brecha más amplia entre ricos y pobres. Pensando, pensando que a lo mejor había algo de razón… Despertó de pronto con gran sobresalto de su onírica reflexión porque había salido ardiendo media cocina y ya se escuchaban las sirenas de los bomberos en la lejanía. Otro trabajo de corta duración.

Midad no era tanto de pensar como de desconectar. Trabajaba como reponedor en un supermercado y siempre estaba en apariencia embelesada. Cuando muchos creían que su mente divagaba sobre los grandes misterios del universo o las premisas de la insuficiencia del hombre en el plano terrenal, en realidad estaba en babia y tenía la mente más en blanco que un oso polar comiendo helado de nata en el hielo blanco del Ártico. Un día que estaba descargando un palé en el almacén se quedó estático, inmóvil, como si le hubiera fallado la batería y hubiera entrado en desconexión total. El encargado, que ya andaba un poco cansado de sus “descansos”, le gritó: “Si no te gusta donde estás, muévete; no eres un árbol“. Del susto pegó un salto y cayó contra una de las inmensas estanterías que soportaban el peso de cientos de cajas de productos. Estas, como si fueran fichas de dominó, fueron cayendo una tras otra hasta quedar el almacén igual que si hubiera pasado un tornado. Otro empleo de corta duración.

Cada uno por su lado son un desastre constante y andan siempre esquivando las desdichas y suspirando por una vida sin sobresaltos. Sin embargo, cuando se encuentran y comparten sus andanzas, Cala y Midad, se ríen y son felices. Juntos respiran una vida diferente. No pueden existir uno sin el otro. Eso sí, siguen siendo la diversión  de la diosa fortuna que se burla del mundo a través de ellos. Por eso ahora, los dos sentados en el suelo se ríen como locos de sus torpes andanzas.

Llegada sin Aviso

Relato publicado en el Reto Literario “Escribir Jugando
de Lídia Castro (@lidiacastro79)

Imagen inspiración del Relato
Reto opcional: Que la historia suceda en el Equinoccio de Primavera.

Mientras tocaba mi lira en el jardín, el viento trajo volando una nota que me impactó directamente en la cara. Sonaron notas estridentes y no dije ningún exabrupto porque por poco me la como. Sin respirar, comprobé que era el anuncio de la fiesta del Equinoccio de Primavera. Una imagen de la celebración en mi mente y apareció mi hado madrino dejándome el jardín como si hubiera pasado un huracán. Y sin dejarme decirle nada, se puso a hincharme una calabaza que se convertiría en un precioso Rolls-Royce. Ahora, como le digo yo que ya tengo cita para ese día.

El Aprendiz de Mago

Relato publicado en el Reto Literario “MiniReto de Marzo
de Jessica Galera (@Jess_YK82)

MiniReto de Marzo

Si me vieran mis compañeros de la Escuela de Magia se partirían el pecho de la risa. Cuando entré en este bosque, persiguiendo a un colibrí travieso y juguetón, no imaginaba que me saldría barba buscando algún indicio que resolviera el misterio de la carta que he recibido. Como todas las misivas que Töframaður nos envía, el texto no tiene pies ni cabeza. De hecho, no sé si lo estoy leyendo del derecho o del revés. Solo he seguido al pájaro que la portaba y ahora me encuentro entre árboles inmensos que a duras penas dejan entrar los rayos del sol.

Tengo claro que no he llegado a dominar el tungumál mágico y por eso no consigo que los símbolos que aparecen en el papel se transformen en algo legible. Pero tampoco debe ser difícil ver que algo no encaja con la espesura. Algún tipo de anomalía que me señale el camino. Algo que me aclare qué hago aquí en el bosque, en lugar de estar en la clase de galdur tækni.

Después de interpretar algunos signos del papel creo haber encontrado el camino. ¡Vaya! ¿Son imaginaciones mías o estoy escuchando una curiosa algarabía? Me acerco sigilosamente y, apartando la fronda, intento atisbar qué es lo que se esconde tras los arbustos.

Cuál será mi sorpresa, al ver bañándose en un pequeño lago, creado por una cascada, a unas preciosas hadas que cantan mientras se bañan. Alegres y entusiasmadas disfrutan salpicándose y zambulléndose en las gélidas aguas. Inexorablemente, me emociono con la escena y no me doy cuenta que la tierra bajo mis pies se está removiendo y, sin que me dé cuenta, termino cayendo de cabeza en el lago.

El susto es mayúsculo y las hadas gritan y salen corriendo del agua. Mientras, yo quedo sentado en el estanque con solo la cabeza fuera. Rojo como un balde lleno de pepitas de granadas. Guirnaldas de luciérnagas, tucu-tucus y poduridos que, antes de mi espectacular entrada, brillaban con precioso fulgor, ahora yacen mojadas y más apagadas que un guateque lleno de dementores. Con la conmoción, dos fénix que estaban apaciblemente amodorrados, han salido volando y bramando, y han prendido las carpas que estaban recién montadas. El fuego ha tardado segundos en dejar todo el emplazamiento más destrozado que el gimnasio de un minotauro loco.

Alguien me está gritando desde el borde del estanque. El agua que chorrea por mi cara me impide ver claramente quién es, pero su enorme vozarrón y la costumbre que tiene de gritarme continuamente, hacen que reconozca al director Leikstjóri. Es un vejete de casi dos metros de envergadura con pelo y barba blanca que le llegan hasta casi la cintura. Sus ojos verdes centellean de exasperación y parece a punto de convertirse en un temible dragón.

Cuando consigue calmarse y me explica la situación, comprendo que tengo que ser más aplicado en mis estudios. La misiva que he querido traducir no iba dirigida a mí, sino a mi compañero de habitación, nemandi de tercer año. Y es una invitación para la fiesta de fin de curso que se celebrará dentro de dos lunas. Ni que decir tiene que, encima que me he colado antes de tiempo, he estropeado todos los preparativos. Creo que mi graduación como indiscutible mago va a retrasarse durante muchos años.

Reto 5 Líneas – Enero 2019

Relato publicado en el Reto “5 Líneas
de Adella Brac (@adellabrac)

Este reto consiste en escribir, cada mes, un microrrelato en 5 líneas
que incluya las tres palabras propuestas.

Imagen de OpenClipart-Vectors en Pixabay.

(Añado, Familia y Demasiado.)

Levantarse ya es difícil por lo mucho que me quiere la cama pero que el espejo me insulte tan temprano resulta bochornoso. Añado un polvorón más a mi dieta y tendré que verme reflejado en el Amazonas. Porque en mi familia somos más de entrar de perfil que de frente y eso es demasiado para un bailarín de Frevo. Dicen en Olinda que cuando yo termino de danzar mi cuerpo sigue bailando sin pararse. Será que tengo el ritmo en la sangre (que riega mis michelines).

MI MUJÉ ES ROnKERA

Mi Primo Venancio, el de la tita Martirio, tiene un problema. Él es un poco rancio el muchacho. Machote él, rústico como el que más, sí vale, basto como un preservativo de esparto. Que le vamo a asé. El hombre no ha salío pa desfilá en la pasarela Cibeles. Pero es que tampoco lo pretende.

Mi Primo, como decía, se casó con una muchacha de bien, guapa ella, fina ella, muy puesta ella. Vamo una señorita de película española de los años 60. La que se lleva más tiempo en el cuarto de baño maquillándose que una Comparsa en despedirse. Pues eso, que durante el día es todo primor, dulsura, coquetería y buenas hechuras. Pero cuando toca la hora de irse a la cama … No pa eso no… Pa dormí…

Ellos se acuestan los dos a la vez pa que ninguno se quede dormío en el sofá viendo la teletonta y luego haya que llamá a los Servicios Sociales  pa llevárselo a la cama. No se acuestan ni mu temprano, ni mu tarde. Pa podé haserlo juntitos.

El pobre de mi primo Venancio tiene el sueño de vidrio, vamo que se le rompe con ná. Que se cuela en la habitación un mosquito enano y a él se le ponen en seguía los ojos como dos huevos fritos. Con la cara más espantá que la nani de la niña del exorcista.

La mujé de mi primo no, ella a los veinticinco segundos de haberse metío en el sobre ya entra en un coma postraumático que no la despierta ni la Tormenta de la Virgen de la Cueva, un  terremoto en HugoShima y dos mil Bubucelas africanas cantando a la vez Asturias Patria Querida. Vamos que la mujé se duerme a gusto y descansa a pierna suerta. Eso está bien. No es un poblema.

El poblema lo tiene mi primo. Porque su mujé es ROnKERA. Que noooo, que no le gusta la música ni el Rock&Roll ese. No. ¡Es Que Ronca! Que de su boquita de piñón dibujada como terciopelo en su dulce carita … sale la sirena del Vapó del Puerto amplificada en Dolby Sorraund entrando en el Muelle un día de Niebla.

QUE-RON-CA. Que se le produce una transformación que vaya a tomar por ichi los Hombres-Lobo de las  películas del Jolibú. QUE-RON-CA Que por el día es una dulce Caperucita Roja, ¡Pero por la Nocheeee!. Por la noche es una mezcla entre bigfoot y un yeti siberiano. QUE-RON-CA Que ella se viste como la Princesa Pocajontas pero duerme como un camionero borracho dentro de un container de paredes de hojalata. QUE-RON-CA Que el otro día se colo un mosquito en la habitación y el pobre reventó del estrés. QUE-RON-CA La semana pasá, el vecino de abajo le dijo una mañana, que hiciera el favó de apagá la campana del extractor de la cocina por las noches. Que ahora con el veranito y las ventanas abiertas se escuchaba to en el patio. Y que buscara una más sencillita. Que eso no era una campana, era la torre de la Catedral tocando a misa de doce un Domingo de Ramos. Pero como si en lugá de congregá a la gente les estuviera formando la bronca. ¡Que la mujé de mi Primo RON-CA!

Ella dice que es un problema de narí y ha ido al médico. Y éste le ha dicho que tiene dentro cuernetes y vegetaciones. ¡¡Vegetaciones!! ¡¡La Selva entera tiene ahí metía!! Pero con rinocerontes, elefantes y leones.

Y claro el pobre de Venancio, (no se si les he dicho que es mi primo), pega más saltos en la cama que uno de los componentes del Circo del Sol. Que cada vez que intenta cerrá los ojos se activa a su lao la alarma de incendios de la Central Nuclear de Masachuse … y se le tienen que habé reventao ya diez o doce neuronas. Porque el pobre duerme menos que un guardia-jurao con huelga japonesa.

¡Y por la mañana! Como se levanta ese mushasho por la mañana. Cuando se va al cuarto de baño y se mira en el espejo ve al hermano de Mick Jagger y cualquier día se mata en defensa propia. Las ojeras le llegan a las rodillas y le sirven pa meté la cartera, el monedero y los dos recambios de gafas pa leer. Sus ojos están más coloraos que un alemán en la playa La Caleta.

Y claro va bajando la escalera de su casa que es un hipopótamo del río Nilo a la hora de la siesta. Abriendo la boca se traga to los mosquitos del rellano. Por eso cuando sale y se cruza con la vieja del quinto, la muyyyy … vieja. Después de darle los buenos días se vuelve por lo bajini y comenta: “Será lacio el tío, con esa cara vinagre que tiene. Que mala hechura gasta el gachó. Sabrá llevao toa la noche de jarana y ahora en el trabajo se quedará dormío”.

Ja, en el trabajo. El pobre es guía en un Museo de Arte y como está tan cansao, cuando se lleva a un grupo de turistas le pega diez vueltas por la misma sala. Estos no saben si es que tienen los cuadros repetíos o es que los artistas andan escasos de inspiración.

El mushasho se quea dormío en toas las esquinas y mientras se acuerda de un anuncio del IKEA que dice: “compre camas separadas, para dormir como le de la gana”. Piensa: Camas separadas… Camas separadas… A casa de mi mare me voy a ir a dormí… pero la siesta, eh?
….