La Travesía Imposible

Fotografía de una pisadas, de pies descalzos, sobre un suelo liso de arena.
Imagen de chezbeate en Pixabay.

Pie izquierdo, pie derecho, pie izquierdo, pie derecho…

Siempre mirada al frente, sin pensar en el camino por andar. Nunca mirar hacia atrás, lo pasado está pisado.

Las huellas que voy dejando son testigos mudos de mi paso por este desierto de arena. Su sinuosa irregularidad va mostrando mi errático recorrido, pero también, mi empeño por no cejar en el intento.

Pie izquierdo, pie derecho, pie izquierdo, pie derecho…

Hace rato que trastabillo andando, porque ya no tengo suficientes fuerzas para correr. Porque, qué más da, me queda demasiado camino por delante y, como dice el poema, lo importante es llegar.

El sol todavía se está desperezando y sus entumecidos rayos aún no calientan demasiado. Sin embargo, temo que antes de llegar a mi destino se mostrará en toda su magnificencia y cada bocanada necesaria de aire será sustento y dolor.

Pie izquierdo, pie derecho, pie izquierdo, pie derecho…

Intento divisar el horizonte, pero se me hace tan difuso y distante que a punto estoy de llorar. Menos mal que puedo contenerme, porque entre las lágrimas, el sudor y la arena voladiza que se me pega, ardorosamente, a la cara se me habría formado un engrudo que ríase usted de las prótesis de los trolls en el Señor de los Anillos.

Pie izquierdo, pie derecho, pie izquierdo, pie derecho…

Mis andares recuerdan aquellos tiempos de farra nocturna que terminaban subiendo las escaleras de mi casa a cuatro patas, porque el equilibrio se había quedado tirado junto a la barra del tercer pub que había visitado. Luego, hacía virguerías para meter la llave en la cerradura, pero esa es otra historia.

Pie izquierdo, pie derecho, pie derecho, pie izquierdo, mano derecha, mano izquierda, frente, nariz, bocazo en la arena…

Caído de bruces, cuan largo soy, saco la nariz enterrada e intento escupir los granos que se me pegan a la lengua. «¡Ferá fofible!» farfullo. Me miro las zapatillas y confirmó que los cordones se han aliado para abrazarse y provocarme tan estilístico batacazo.

Me pongo de rodillas y me sacudo la arena que ha quedado pegada en la ropa, pero al intentar ponerme de pie y proseguir mi andadura, un monstruo negro, peludo y de inmensas patas salta sobre mí. Caigo volviéndome a revolcar, cual croqueta casera, por la arena. «Fu fufetera fare» balbuceo, volviendo a toser y escupiendo arena como un aspersor, mientras veo como la inmensa mole peluda se aleja trotando.

—¿Qué, un día duro, eh? —Me espeta un tipo que me sobrepasaba corriendo y luciendo un modelito de lo más fashion.

Lleva pantalones cortos, rojo llameante, sobre otros negros, largos y muy ajustados. En la parte superior, un top amarillo deslumbrante, sobre una camiseta de mangas largas verde mareante. Para que no le falte nada, unas gafas de sol que le ocupan casi toda la cara y una gorrilla azul celestón. Es un catálogo pantone en movimiento.

Después de recuperar la ceguera que el sol, en complicidad con el payaso micolor, me ha provocado, logro incorporarme para continuar la odisea. Sin embargo, una bicicleta está a punto de atropellarme y solo me salva el aviso de su bocina, que nada tiene que envidiar al claxon de un tráiler.

Cuando una vieja con su andador también me adelanta, al mismo tiempo que me saca la lengua, pienso en abandonar. «¡¡Ya no puedo más!!». Pero una muchachita, con la ropa tan diminuta y ajustada que no me deja mucho a la imaginación, me hace reconsiderarlo. Al ver sus andares, y su anatomía trasera, me yergo vigorosamente, como si me hubiera tomado cinco litros de Bluecow o Perrorade y me incorporo a su estela.

Eso sí, rezongando por lo bajinis:

«¡¡¡No me vuelvo a levantar temprano para ir a correr por la playa!!!».

Relato escrito para la propuesta del VadeReto de este mes, en este mismo Blog:
Crea la historia que te inspira la fotografía de unas dunas de arena e incluye en el relato la palabra DESIERTO.

P.D.: Cabecera creada a partir de la Imagen de Greg Montani en Pixabay

VadeReto (FEBRERO 2022).-

Descripción del logo.-
Fotografía de fondo de la mesa de trabajo de un escritor. Está recortada de forma que solo se ve un primer plano de una máquina de escribir antigua.
En la parte superior aparece el texto "VadeReto", en rojo, con relieve y con trazo blanco bordeándolo.
En la zona inferior, una cinta dorada, a modo de banner, con un par de pliegues, lleva grabado encima el mes en curso del presente año, en rojo, seguida por una pluma de ave, también roja.
La imagen queda formando un cuadrado, con los textos centrados horizontalmente.
Para ir a los relatos participantes, pulsa AQUÍ.

Buenos días/tardes/noches sean…

Llegó Febrerillo el loco, como dicen en mi tierra. Un mes que se despierta, al fin, de la resaca post-navideña y que, aunque todavía muestra las marcas del invierno, empieza a darnos un tímido calor esperando la llegada de la primavera.

Atrás quedaron las fiestas y las bullas de las rebajas; empiezan a estorbar las bufandas y los gorros de lana, al menos por estas tierras sureñas; y nos adentramos en un tiempo sosegado y taciturno.

Será por eso que la musa del Acervo me haya sugerido para este VadeReto la siguiente fotografía:

¿Qué os transmite?

¿Qué os evoca?

¿Qué os hace sentir cuando escucháis hablar del…

¡¡¡DESIERTO!!!

Pero no tenéis por qué tomarlo literalmente, también podéis hacerlo en su sentido más metafórico. El DESIERTO es sinónimo de: soledad, calma, infinitud, pérdida, viaje, exploración…

Eso sí, aparte de esta orientación, la única condición específica en este VadeReto es que aparezca incluido dentro del relato, al menos una vez, la palabra DESIERTO.

Citas:

«Siempre me ha gustado el desierto. Uno se sienta en una duna de arena, no ve nada, no oye nada. Sin embargo, a través del silencio algo palpita, y brilla».

«El desierto es una extensión natural del silencio interior del cuerpo».

Mirad en vuestro interior, extraed lo que a vosotros os inspira y convertidlo en relato.

No dejéis que la arena se os meta en los zapatos, ni que el difuminado horizonte os haga perderos en la inmensidad del espacio. Pedidle a vuestra musa que os guíe y encontrad esa maravillosa historia que deambula en vuestra imaginación.

Besos Múltiples, Abrazos y ashushones.
😊😉😘😘😘

P.D. Fondo de la Cabecera y del Logo a partir de una Imagen de Peter H en Pixabay.

RELATOS PARTICIPANTES:
(por orden de escritura)

  • PLAYAS SALVAJES, de Marlen Larrayoz (Trujaman)
    Blog – Comentario
  • DUNAY: EL DESIERTO DEL SILENCIO INFINITO, de Lehna Valduciel (Viviendo entre Dos Mundos)
  • Blog – Comentario
  • EL VALLE DE LA LUNA, de Nuria de Espinosa (Entre Luces y Sombras)
    Blog – Comentario
  • EL SILENCIO, de Nuria de Espinosa (Entre Luces y Sombras)
    Blog – Comentario
  • EL AVANCE DEL DESIERTO, de Borja Pitarch (Las Flores de tu Jardín)
    Blog – Comentario
  • A MIL MILLAS, de Ángel (Contando Bajo la lluvia)
    Blog – Comentario
  • REFLEXIONES DE CLEOPATRA, de Virtudes Torres (Vitolosa)
    Blog – Comentario
  • EN EL DESIERTO, de Ana Piera (Píldoras para Soñar)
    Blog – Comentario
  • HUELLAS MÁS ALLÁ, de Susana (Artesanos de la Palabra)
    Blog – Comentario
  • DESDE QUE TE FUISTE, de Jose Lezcano (A Orillas del Oria)
    Blog – Comentario
  • CAMINOS INVISIBLES, de Lola García (Lo que Vale la Pena)
    Blog – Comentario
  • LA TRAVESÍA IMPOSIBLE, de Jose Antonio Sánchez (JascNet, Acervo de Letras)
    Blog
  • LA JOYA DE MI DESVÁN II, de JM Vanjav (Hasta en 500 Palabras+)
  • Blog – Comentario
  • BAJO LA ARENA, de Isra (El Destrio)
    Blog – Comentario

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El primer enlace corresponde a la publicación en el blog personal (cuando lo haya),
el segundo, al comentario de aviso en esta entrada
para que podáis expresaros, comentar, interpretar o lo que os apetezca sobre el relato.