La Liberación del Monstruo

Sobre el fondo de una carta manuscrita, amarillenta por el tiempo, aparece la imagen de una especie de monstruo, levemente difuminada. Lo más significativo de este son sus imponentes hombros desnudos; una perilla blanca y muy larga; y los ojos blancos y relucientes. Su pose es descarada mirándote de frente.
Composición a partir de las imágenes de: Artemtation en Pixabay (Fondo); Kalhh en Pixabay (Monstruo).

Buenos días, no van a ser, inspector Kelly.

Tampoco le diré que deseo que se encuentre bien al recibo de esta misiva, porque sé perfectamente que no es así. Cada una de las cartas que le he mandado ha tenido la misión de minarle la moral, jugar con sus emociones y reírme de su inteligencia.

Siempre fue mi intención dejarlo derrotado tras leerme, porque quería que sintiera como suyo lo que yo siento con cada víctima que dejo en el camino. Quería que supiera lo que siente el Monstruo, como me han apodado los medios, esos que se nutren con mis crímenes cual carroñeros. ¡Qué ironía!

Sin embargo, como comprenderá al terminar de leer, esta vez será distinto, porque esta será la última carta que reciba. Ya no le dejaré más pistas falsas, ni habrá más notas de prensa, ni más burlas a sus fatídicas pesquisas. Por fin podrán dormir tranquilos todos los miembros de su departamento y descansar, sobre todo usted, en paz y sosiego.

Mi captura se ha convertido en su gran obsesión y obligarme a dejar de matar su gran preocupación. En lo primero no lo voy a complacer. En lo segundo, puede estar seguro que así será. Esa es la intención de esta carta.

Siempre hemos estado en lados opuestos del bien y el mal, o eso es lo que usted siempre ha querido creer. Yo me he limitado a limpiar nuestra ciudad de indeseables, corruptos, ladrones y delincuentes. Los mismos que usted y sus amos han estado encubriendo y salvando del castigo. Permitiendo que se mofen de sus víctimas y otorgándoles privilegios para seguir pisoteando a quienes se les antojen.

No, no me malinterprete. De ninguna forma le estoy presentando una excusa. Mi primer instinto nunca fue establecer una misión de justicia allí en dónde ustedes apartaban la vista. No. Mi impulso natural siempre ha sido matar. Así de sencillo. El que las primeras víctimas fueran de tal calaña solo fue cosa del destino y la casualidad. Luego, los medios, la gente y jugar a burlarme de la autoridad, estableció el camino.

Tranquilo, no desespere, ya estoy terminando. Solo necesitaba prolongarme lo necesario para que este comunicado fuera lo suficientemente extenso. Soy consciente de la ansiedad que le creo y de su manía de humedecerse los dedos con saliva para pasar las páginas. Ambas cosas han determinado su destino, nuestra fatalidad.

¿Qué le pasa, empieza a tener dificultad para leer? ¿Comienza a ver borroso? ¿Le falta la respiración? Ya queda muy poco.

Quería matar al Monstruo, pero nunca se ha visto capaz. Se lo puse en bandeja muchas veces. De hecho, se lo mostré continuamente. Incluso, se lo dejé intuir en cada misiva. Pero es verdad ese dicho: No hay peor ciego que el que no quiere ver.

¿Aún no lo entiende? ¿No le dice nada el regusto en su boca? El veneno que ha chupado ya está haciendo su efecto y no tiene vuelta atrás. Al final ha sido sencillo, muerto el Hombre, muerto el Monstruo.

Sé que en el fondo terminará de leer esta carta con una sonrisa en los labios.

Siempre dentro suyo, Inner Freak.

Este relato es mi aportación para el VadeReto de este mes:
Escribe una historia contada a través de una Carta.

P.D.: Cabecera creada con la Imagen de fondo de CocoParisienne en Pixabay.

VadeReto (JUNIO 2022).-

Descripción del logo: Fotografía de fondo de la mesa de trabajo de un escritor. Está recortada de forma que solo se ve un primer plano de una máquina de escribir antigua. En la parte superior aparece el texto "VadeReto", en rojo, con relieve y con trazo blanco bordeándolo. En la zona inferior, una cinta dorada, a modo de banner, con un par de pliegues, lleva grabado encima el mes en curso del presente año, en rojo, seguida por una pluma de ave, también roja. La imagen queda formando un cuadrado, con los textos centrados horizontalmente. Nota.- Para el tema de este mes, he superpuesto la imagen de una carta manuscrita.
Para ir a los relatos participantes, pulsa AQUÍ.

Buenos días/tardes/noches sean…

Es una verdad universalmente reconocida que nos gusta hablar más que a un loro prisionero, pero a algunos nos gusta más hacerlo por escrito. Ese es uno de los privilegios de la familia acervolense.

Ahora, con el guasa, las RRSS, el email y toda la tecnología que invade nuestra vida es más propio hacerlo así. Sin embargo. hay una práctica bellísima que se está perdiendo y que fue el modo fundamental de comunicarse de nuestros abuelos, padres y, bueno, también de los que tenemos el coco nevado.

Me refiero a comunicarse por carta postal, la de toa la vía. La que teníamos que echar al buzón, llenos de ilusión, y esperar la respuesta con ansia y mucha paciencia, a manos de nuestro cartero.

Escribir una carta puede parecer sencillo, pero antes no existían emoticones o gif animados que nos ayudaran a transmitir las emociones. Es muy difícil sustituir la expresión de unos ojos, una boca o las mismas manos al hablar. Por eso creo que el arte de emocionar mediante las palabras es una práctica que no debería perderse y seguir usándose, aunque sea de forma esporádica y con contactos muy especiales.

Así que, este mes os propongo lo siguiente:

El relato, la historia que contéis, tendrá que ser narrado a través de una carta escrita.

Porque el VadeReto de este mes es:

¡¡¡La Carta!!!

Composición en la que se ve una carta manuscrita sobre la que reposa una pluma de escritura, con cobertura de plata y una pluma de ave roja en la cola.
Sobre la carta aparece un lacre rojo y la tinta que chorrea de la pluma.
Al rededor, sobre la mesa, se ve el tintero, una vela apagada, el soporte para la pluma y varios libros antiguos.
Imagen de Bru-nO en Pixabay

Así de simple y también de complicado.

Escrita, supuestamente, en primera persona y relatando hechos, aventuras, emociones reales o ilusorias.

Puede ir firmada con nombre, apodo o seudónimo, o dejarla anónima. Podéis dirigirla a alguien en particular o lanzarla al viento para que la lean las nubes.

Puede ser una carta de amor, de venganza, de súplica, de amenaza, de ayuda… lo que vuestras locas y traviesas musas os inspiren.

Citas:

«Escribir esta carta es como meter una nota en una botella…
Y esperar que llegue a Japón».


«Las cartas no son más que un trozo de papel. Aunque se quemen, en el corazón siempre queda lo que tiene que quedar; por más que las guardes, lo que no tiene que quedar desaparece».


«Uno de los placeres de leer cartas antiguas está en que no necesitamos contestarlas».


¡Afilad vuestras plumas! ¡Llenad vuestros tinteros! ¡Desenrollad vuestros pliegos!

¡El cartero está en camino!

Besos Múltiples, Abrazos y ashushones.
😊😉😘😘😘


P.D. Fondo de la Cabecera y del Logo a partir de una Imagen de Peter H en Pixabay. Carta sobreexpuesta en el logo de CocoParisienne en Pixabay.

RELATOS PARTICIPANTES:
(por orden de escritura)