Charlemos sobre: Arquetipos Narrativos

Buenos días/tardes/noches sean…

Si os digo que Star Wars, Harry Potter o el Señor de los Anillos usan la misma trama para mostrarnos la transformación del protagonista: su iniciación, viaje, superación y culminación; tal vez me creáis. Pero si os digo que también la usa Full Monty, Men in Black, Pinocho, El Club de los Poetas Muertos o Inside Out; entonces me diréis que estoy bastante loco.

Sin embargo, es así. Todas estas historias se basan en El Viaje del Héroe. Es lo que se llama un Arquetipo de Trama.

¿Qué es un arquetipo? Pues un tipo de personaje, historia o suceso que se repite con bastante frecuencia. Cuando se usa en novelas y películas, permite que tanto lectores como espectadores recuerden e identifiquen fácilmente otros modelos y necesiten menos explicaciones para disfrutarlos. En realidad, por ejemplo, se están divirtiendo con la misma historia pero contada por distintos personajes, distintos puntos de vista o aventuras que pueden, incluso, ser reflejos de nuestra vida diaria.

Existen distintos arquetipos:

  • De Trama o Narrativos: El Viaje del Héroe, un personaje sencillo y tranquilote que se ve obligado a cambiar para hacer algo sumamente increíble; el Modelo de Cenicienta, la virtud ignorada y finalmente reconocida; Fausto, una deuda que deber ser reparada; Romeo y Julieta, chico conoce a chica, o viceversa, se pelean, se reconcilian, se pelean, se reconcilian, se lo piensan, se buscan, se encuentran, se mueren alternativamente. Y otros más que podréis descubrir.
  • De Personajes: el Héroe, el Mentor, el Villano, el Amigo Fiel…
  • De Objetos: el Anillo/corona/bastón Mágico, el Santo Grial, la Fuente de la Eterna Juventud, la Espada de Arturo…

Al final de esta entrada podéis encontrar varios enlaces en donde se explica todo esto mucho mejor y por gente más docta que yo. 😉👍🏼

En esta entrada vamos a centrarnos en el primero, el Arquetipo de Trama o Narrativo.

Sin embargo, ya os dije en la primera entrada de esta sección que esto no es un taller, ni yo el docente. Se trata de aprender entre todos. Yo inicio el debate, la conversación, la reunión, la mesa redonda, como queráis llamarle, pero ahora…

Charlemos sobre:

Los Arquetipos Narrativos

Una figura, silueteada, aparece en un primer plano, a la izquierda, mirando hacia el fondo. A la derecha, una torre de electricidad. Hacia el fondo, árboles, un camino y montañas. No se trata de una fotografía, sino de un tramado de colores: negro en el primer plano, verdes en el resto.
Imagen de Vitaliy Bychkov en Pixabay.

A modo de ayuda os propongo algunas preguntas, pero son solo orientativas. Podéis hablar de lo que os plazca, dentro del tema, claro.

  • ¿Cuáles conoces? Cada uno puede nombrar uno y explicar en qué consiste. Leed los comentarios precedentes para no repetiros.
  • ¿Cuál es el que más te gusta leer?
  • ¿Cuál crees que te costaría más escribir?
  • ¿Cuáles asocias mejor según el género literario?

Por supuesto, también podéis aportar cualquier material que os parezca interesante para ilustrar el tema: Enlaces, libros, vídeos… Si incluís recortes o fragmentos o artículos, cuidado con el copyright. Respetemos las autorías.

Nota aclarativa.- Hay que diferenciar entre Arquetipo de Trama y Estructura Narrativa.
El Arquetipo nos habla sobre un tipo de historia que podemos contar, mientras que la Estructura nos ofrece la forma de contarla.
Un mismo Arquetipo se puede contar de distintas formas (Estructuras). Por ejemplo, el Arquetipo «El Viaje del Héroe» puede ser: una historia lineal, principio, desarrollo y final; circular, empieza la historia en un momento determinado y mediante flashback o recuerdos, rememorar el camino realizado para volver a terminar donde mismo empezó; con saltos en el tiempo, mediante recuerdos propios o del narrador; de cadena, dónde un incidente va desencadenando el siguiente; o inverso, el narrador, que puede ser el mismo héroe narrando recuerdos por medio de un diario, empieza por el final y termina en el principio.

Bibliografía para curiosos:

Arquetipos de Tramas:

El Viaje del Héroe como ejemplo arquetípico:

Arquetipos de Personajes:

Estructuras Narrativas:

¡Charlemos! ¡Platiquemos! ¡Conversemos! ¡Departamos!

Besos Múltiples, Abrazos y Ashushones.
😊😉😘😘😘

P.D. Fondo de la Cabecera a partir de una Imagen de Tomislav Jakupec en Pixabay

Otra Nota (explicativa).- Esta entrada ha sido modificada, una vez que el escribiente se ha dado cuenta de que había liado los conceptos y andaba más perdido que el Titanic en el Día de la Marmota, mea culpa. Menos mal que ya había dicho que actuaba como introductor, conductor o moderador, no como docente.
Muchas gracias a Marlen, Isra y Ana que me hicieron darme cuenta de mis errrrrrores.

32 comentarios en “Charlemos sobre: Arquetipos Narrativos

  1. Por mi parte, acierto pleno: no hay nada que me pueda interesar más en mi aprendizaje de este oficio. Pero no voy a contestar todavía, primero me voy a lanzar sobre esos enlaces y beber de esas fuentes.
    Adelanto, a titulo personal, que mi proceso de aprendizaje (bastante disperso, pero continuo) pasa en gran parte por profundizar en los elementos de la estructura narrativa, aspecto en el que sé que tengo que perseverar y mejorar. Así que esto me viene como anillo al dedo, y no podría agradecerlo más.
    Abrazos a todos!

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    • Me alegro una jartá, Isra.
      Creo que este tema es una asignatura pendiente para todos. Yo empecé a escribir sin tener en cuanta nada de esto. La verdad es que para un relato es más complicado el arquetipo, pero toda historia está basada en alguno de alguna forma.
      Yo también necesito aprender bastante para ver si por fin puedo lanzarme a la novela.
      No dejéis de añadir más enlaces e información suculenta para que nos empapemos de la experiencia y sapiencia de todos.
      Un abrazo.

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      • Asignatura pendiente 100%. Aún conociendo las diferentes estructuras narrativas, siempre caigo en la clásica y tópica estructura lineal. O en la estructura sin final, en la que pido la contribución del lector para que complete el final abierto. ¡Me gusta esa coparticipación!
        Y, aunque me encantan los finales desordenados. ¡Amo a Cortazar y su Rayuela! No me veo con la capacidad de crear un relato con esta estructura.
        Tal vez sea el momento de recoger el guante que nos hechas y meternos en la faena de investigar y probar otras estructuras.
        Necesito aprender y estas charlas desenfadadas que nos propones, son una maravilla como incentivo. ¡Gracias Jose, por el trabajo que te auto-asignas.

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        • Yo creo que para transgredir antes hay que conocer bien los canones. Es un paso imprescindible. Picasso, por ejemplo, recorrió en su formación las formas clásicas antes de innovar. Es importante conocer y dominar esa estructura lineal antes de meterse en otros berenjenales, de la misma forma que tenemos que practicar la ortografía, el vocabulario, el estilo…
          Y creo también que no es bueno meterse con todo a la vez; al contrario, hay que ir paso a paso, probar algo distinto en cada intento manteniendo lo demás en terrenos conocidos, porque solo asi puedes analizar los resultados y ver donde hay espacio de mejora.
          Para mi, desde hace años, cada texto es un ejercicio. Intento algo cada vez. Estudio, aprendo ideas nuevas y trato de aplicarlas, a veces cosas tan radicales como ese texto sin puntuación, en otros casos pruebo con estructuras, con tramas, me pongo retos como no utilizar los dicendis o simplificar al máximo las descripciones. De todo eso voy aprendiendo.

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          • Totalmente de acuerdo, Isra. Quien conoce las leyes/reglas las puede transgredir.
            Yo creo que la escritura es como la pintura o la misma cocina. Muchos nos adentramos en ella sin tener ni idea y solo si nos gusta, o vemos que tenemos posibilidades, comenzamos a aprender, improvisar y experimentar.
            Hablando de asignaturas pendientes, el «arte de escribir» es otra de esas materias que se desprecia durante la educación secundaria. Por un lado se limitan las historias que un niño puede llegar a contar, por otro se coartan, se ridiculizan si el chavea intenta dejar rienda suelta a su imaginación y creatividad. Lo digo por experiencia, porque mis alumnos de secundaria y bachillerato no saben expresarse y mucho menos explicar escribiendo. Parecen maniatados y avergonzados de soltar su verborrea literaria. Cuánto envidio a los niños argentinos, ¿no, Marlen?. 🤷🏻‍♂️😅
            Abrazos múltiples para repartir. 🤗😊

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        • Hola, Marlen.
          En realidad es un «trabajo» que me asigno, porque es la mejor forma de empujarme a aprenderlo. 😜 Desde que me convertí en docente me di cuenta que si consigo explicar algo, es porque lo he llegado a entender bien. Y prepararse para explicarlo es empezar a aprender. (Uff, desayunar el domingo con filosofía 😅😂😂).
          ¡Cortázar! Otra de mis asignaturas pendientes. Solo he leído el cuento «El Perseguidor», porque es puro Jazz. Rayuela lo tengo empezado, pero por alguna extraña razón que excede mi plano racional lo dejé a medias. 🤷🏻‍♂️😭
          Con respecto a los arcos argumentales, no creo que sea imprescindibles usarlos para contar una historia, pero sí que necesario conocerlos para llegar a dominar este difícil arte de la escritura.
          Proponed cositas y yo intentará añadirlas al VadeReto. 😜👍🏼
          Abrashasho 🤗😊

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          • Totalmente de acuerdo Jose, en que «el arte de escribir» se desprecia en la educación española. ¡Ah no, es que soy de números! Me parece infame. ¿Dónde quedó la educación? ¿Sólo hay que enseñarles una mínima porción? Ya que estamos, reemplacemos al hombre por un robot especializado.
            En cuanto a los niños argentinos, estoy un poco alejada de la educación actual, pero por algo los argentinos tienen/tenemos fama de chamuyeros. Si no te convence un pibe porteño, no te convence nadie. 🤣🤣
            ¿Sabes lo que solía hacer con Rayuela? Empezar a leer por cualquier capítulo e ir saltando de un capítulo a otro, sin orden. Me resultaba muy divertido los relatos tan diferentes que se generaban. Pero bueno, para gustos, los colores.
            Tal vez me expresé mal, pero la idea de investigar y probar otras estructuras argumentales no me hace pensar que sean imprescindibles para contar una historia, sino que es simplemente una forma de aprendizaje, los auto-retos.
            Abrazotes Jose

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            • No, Marlen. No entendí que lo dijeras, sino que fue un pensamiento mío a propósito de tu comentario. Como dices, creo que lo interesante de este juego con las palabras es el auto-reto. Hay que divertirse escribiendo. El día que me aburra o enfade haciéndolo supongo que lo dejaré.
              Voy a poner en práctica tu método con Rayuela, me parece muy interesante. Ya te contaré.
              Saludotes domingueros tardíos.

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  2. Hablo de mi experiencia por si sirve de algo a alguien. Todo aprendizaje es un proceso de búsqueda; Cuando me inicié en esto, no hace muchos años, escribía a partir de una idea base y me dejaba llevar por la historia. A veces daba resultado pero, la mayoría de las veces, el texto era un encadenamiento de divagaciones que no llevaba a ninguna parte. Me costaba darle final y al revisar tenía que reconducir la trama. Necesitaba orden.

    Busqué guías, patrones, modelos para poder darle un armazón al relato antes de ponerme a escribirlo. Y practiqué con ellos. Noté, en primer lugar, que escribir con una idea ya definida y estructurada facilitaba bastante el proceso; el texto fluía, la trama tenía sentido desde el principio. Había una mejora. Sigo con ello, por supuesto, pero el avance ya merece la pena.

    Al principio vi los arquetipos como una limitación: mi mente se rebela contra cualquier norma, no puedo evitarlo. Entonces decidí, como he decidido tantas veces en mi vida, que los códigos están para romperlos… pero, eso sí, antes de romperlos hay que conocerlos; de nada sirve ir a lo loco. Hay que saber contra que se enfrenta uno antes de plantear batalla. Cambié de actitud: los transformé de normas a herramientas. Eso me permitía tomar lo que me servía, y desechar lo que no.

    Vi además que respecto a los arquetipos, y a la estructura narrativa en general, tenía una visión confusa. Porque no se trata, en mi opinión, sólo de una secuencia cronológica de hechos (esa es la definición según los cánones), sino de algo más completo: un orden lógico de hechos. Es decir, la EN no se reduce a decidir en que orden ocurre ( y se escribe) que el detective encuentre el cadáver, busque pruebas, entreviste a los sospechosos o descubre al asesino. Se trata además de idear toda la secuencia lógica de causas y efectos que forman la trama, desde que el asesino tiene móvil, medios y oportunidad, a cómo y porque comete el delito, hechos que dan credibilidad al crimen, y además todo el proceso deductivo del detective que lo resuelve. Supongo que estoy extrapolando la EN a la estructura lógica de las tramas, pero es que yo lo veo como un todo y me resulta imposible asumir las partes por separado.

    En otras palabras, no es solo decidir si la historia se escribe de principio a fin, si se empieza por el fin y se recurre a flashbacks o si se se arroja al lector al caos empezando in media res. Es también ordenar los hechos que se relatan y establecer entre ellos relaciones de causa y efecto.

    Pero hay más. Algo que yo llamo escribir con intención. En algún momento descubrí que estaba escribiendo en la forma en que yo quería contar los acontecimientos, y eso no era necesariamente la forma en que los demás querrían leerlos. Aquí empecé a jugar sucio. Porque la escritura es también un juego entre el escritor y el lector, donde el primero juega, engaña, manipula y provoca al segundo. La EN me hablaba de estrategias para que el lector se pregunte, empatice, se emocione, se ría o se indigne. Había que utilizar los recursos con intención, hacer que todo, personajes, diálogos, descripciones, acontecimientos, obedeciera a una necesidad y cumpliera una función.

    Y todo aquello se podía organizar y estructurar, yendo de lo general a lo particular. Hablaré más de esto.

    Lo primero y fundamental es la pregunta narrativa. Es decir, La Pregunta. Ese interrogante que hay que sembrarle al lector durante el relato y que solo se resuelve (o no) al final del mismo. Teniendo bien clara esa pregunta, el relato es otro.

    Después está Aristóteles. Dijo en su poética que las historias se componen de tres partes, presentación, nudo y desenlace. Esto se convierte en tres actos (o más…) que tienen una finalidad propia. Esta estructura básica se completa si subdividimos los actos en capítulos o secuencias y estos/as en escenas. Con estas piezas y un poco de orden y cuidado se puede construir un esqueleto con bastante intención.

    Siendo la escena el átomo con el que se construye toda estructura, conviene definirla: es una acción que se produce a través de un conflicto en un tiempo/espacio continuo y que cambia al menos un valor de forma importante (El guión, Robert Mckee). Es decir, cada escena es un acontecimiento que implica un golpe de efecto, un cambio de comportamiento que implica una acción o una reacción.

    Estos giros o golpes de efecto, que pueden ser accesorios para cerrar una escena o d´rásticos para conseguir el climax de un acto o de la propia historia, son la munición de que disponemos para sembrar nuestro relato como un campo de minas (hay una guerra ahora, pero no se me ocurría otra metáfora). Y si el resto de elementos, tales como diálogos, caracterizaciones, descripciones… cada frase que se escribe en definitiva, se desarrolla y se pone en su lugar correcto obedeciendo a una función superior, entonces tiene intención, y la historia en su conjunto también la tiene.

    Supongo que estoy mezclando muchos conceptos, estructura, arquetipo, arquitrama… Mi búsqueda está en proceso, creo que poco a poco todo esto irá tomando un orden en mi mente y se traducirá en mejores textos. Pero hay dos asuntos que ya tengo bastante claros:

    -No escribir ni una sola palabra de un relato hasta no tener clara La Pregunta y una estructura lógica mínima.
    -Cada elemento de una narración está subordinado a un propósito y tiene que tener intención.

    A partir de aquí, mucho que estudiar, que practicar y que aprender. Pero, después de todos estos años, solo ahora y gracias a estas ideas que no conocía, tengo claro el camino. Y, desde luego, el destino.

    Tiendo a ser demasiado asertivo. Esto solo son opiniones, poco fundadas, muy discutibles, y desde luego estrictamente personales.

    Abrazos a todos!

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    • Me gusta Isra, lo que dices de «escribir con intención para que el lector se pregunte, empatice, se emocione, se ría o se indigne.» Creo que es esa exactamente, la función del escritor. Colgarte el cartelito de «lector» y releer como si fuera la primera vez. Si logro esa emoción, esa sonrisa o esa indignación, sé que puedo mejorar mucho, sé que tengo mucho por aprender, pero también sé que estoy en el camino correcto.
      Me gusta también lo que dices de «la pregunta». No había pensado en ello, pero es cierto que cualquier relato puede resumirse en una pregunta que transmites al lector, para llevarlo de la mano en el sendero de su respuesta o en el de la duda que permanece.
      Tienes razón, esto son sólo opiniones estrictamente personales. No podía ser de otra manera. Para eso son charlas en las que cada uno, en una imaginada mesa redonda, con bebidas y viandas (conociendo un poquito a Jose, no podían faltar), expresa sus dudas, sus descubrimientos y sus experimentos. Así que gracias a todos los que arrimáis vuestra silla. De todos aprendemos. Gracias y un abrazo a ti también.

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      • Exacto, Marlen.
        La escritura no es un monólogo, todo lo contrario. Aunque escribas para ti, también tú te conviertes en tu propio lector. Igual que cuando hablas, si no transmites algún tipo de emoción terminas charlándole a las palomas y están no tardarán en salir «juyendo». 😅😂😂
        Cuando me preguntan qué es para mí un libro bueno o malo, yo siempre contesto lo mismo. Es bueno el que me transmite algo, sea bueno o malo, sea risa o llanto, sea relax o terror, sea solo pensar en lo que cuenta. Si acabo el libro, o no lo termino, y me quedo como si no hubiera leído nada, sentido algo, para mí será un tiempo desperdiciado.
        ¿Una mesa redonda sin bebidas y viandas? ¡¡¡Eso es una reunión de trabajo!!! 😂😝
        ¡Cómo me conoces, Marlen! Incluso he llegado a dar alguna clase particular con la merienda del chavea por medio. Estómago saciado, mente dispuesta. 😜👍🏼
        Todas son opiniones y todas son interesantes, porque de la experiencia personal es como mejor se aprende. La teoría para las clases conferenciales. 😉
        Saludos, cervesitas y tapitas para todos. 🤗😊🍻🍻🍻🌭🍟🥪🧆

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    • Interesantísima exposición, Isra.
      Como ya dije, estoy leyendo a Brando Sanderson y su «Curso de Escritura Creativa» y comentas muchas de las cosas que él dice en el inicio del libro. Como muchos, explica que hay dos formas de escribir, lanzado al vacío o siguiendo un camino (él lo expresa más técnicamente). Yo era mucho del primer tipo, tenía una idea y empezaba a escribir hasta que la historia se iba creando y el final me aparecía sobre la marcha. Este método suele ser efectivo para los relatos cortos, pero cuando vas extendiéndote en la trama se te va haciendo cuesta arriba. Ahora, intento estructura más qué quiero contar y cómo. Qué quiero transmitir y en qué momento.
      A veces, se me ocurre el final antes que el principio, pero tengo que pararme a pensar por dónde empiezo y qué pasos dar hasta llegar a ese final. Soy muy desordenado en todo, pero en la escritura se necesita un cierto orden dentro del desorden. Hablas escribiendo, porque quieres que alguien lo lea (a veces, solo tú mismo) y no puedes soltar un batiburrillo de ideas inconexas que haga que el lector salga corriendo nada más empezar (si eres tú mismo el que lo lees, puedes terminar rompiendo las páginas o borrándolas si es en el ordenador).
      Una de las cosas más interesantes que comenta Sanderson es que al principio de tu historia tienes que hacer promesas y durante la trama tienes que cumplirlas o, en caso contrario, exponer un final que convenza de por qué no lo has hecho. Prometes un viaje lleno de emociones, pero tú decides si el final será o no agridulce. Prometes una aventura épica para lograr un tesoro, tú decides si lo consigue o las razones por la que los protagonistas fallan o desisten. En medio está toda la trama que convencerá o no a los lectores, pero, según dice Sanderson, romper las promesas es arriesgado y tienes que hilar muy fino para que el lector quede complacido.
      Esa promesa de la que habla Sanderson es tu Pregunta. 😊👌🏼
      Como dijo alguien sabio, cuánto más aprendes de una materia, te das cuenta de cuán poco sabes y lo muchísimo que te queda por aprender. Pero bueno, ¿Quién dijo bulla? Pasito a pasito.
      Cada vez me entran más ganas de hacer una reunión física, coger cuaderno y bolígrafo y dejaros hablar. ¡Cuánto se aprende de vosotros! 😍😍😍
      Saludetes domingueros 🤗😊👍🏼

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  3. Hola familia, este mes ha sido algo complicado para mí pues he tenido que salir fuera en varias ocasiones, creo que me pondré en paz hasta el mes de Junio. De todas formas veo que hay cosas nuevas y muy interesantes, como esta entrada con sus comentarios sobre los arquetipos narrativos. Me daré un tiempo de leer los enlaces y leer con calma sus comentarios. También tengo pendiente el reto. Ténganme paciencia. Un beso a todos.

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  4. Pingback: Charlemos sobre Arquetipos narrativos – El blog del Trujamán

    • Las noches serán buenas consejeras, los minutos preliminares a las comidas, ¡no! 😅😂
      Tengo que darle unas vueltitas a tu propuesta.
      Un abrazo hambriento. 🤗😊👍🏼
      P.D.: A propósito, me has dado idea para un futuro VadeReto muy suculento, aunque quizás me tiréis un zapato a la cabeza. 😝

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  5. Un apunte más. Quizás ocurre con la terminología literaria que puede resultar confusa o se presta a interpretación. Al menos a mi pasa, será porque soy de ciencias.

    He leído un ejemplo de arquetipo, referido a un personaje, que me aclara el concepto y me ayuda a diferenciarlo del concepto «estereotipo»: Shrek.

    Si el arquetipo es un concepto que forma parte del inconsciente colectivo, algo que reconocemos, ¿que lo diferencia del estereotipo? Pues que el arquetipo tiene padre. El estereotipo, por ejemplo la abuela amorosa, es por si mismo, existe casi desde siempre, mientras que el arquetipo nace de una creación, y se convierte en un modelo reconocible. Ese héroe igual proviene de la Iliada que de la novela caballeresca, pero tiene padre. Alguien, alguna vez, lo dejo para la posteridad.

    ¿Quien inventó al pirata sanguinario o a la adolescente alocada? Pues… vaya usted a saber.

    Si el estereotipo cuece y el arquetipo enriquece, si el estereotipo es un recurso ramplon para no tomarse molestias creando un personaje secundario mientras que el arquetipo es un armazón útil para montar a un protagonista… ¿Cuál es el peldaño superior? ¡Crear un arquetipo! Vaya, Shrek. Bendito quién pensó alguna vez en un ogro con sentimientos.

    Conocer algo para mejorarlo. O para pervertirlo. Transgredir. ¿Para cuando tu propio Shrek? Ese es el verdadero reto.

    ¿Como que eso solo está al alcance de los genios? Somos tan grandes como los retos que nos proponemos, o tan pequeños como los límites que nosotros mismos nos damos.

    Abrazos. Insiste, seas quien seas.

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    • Buenos días, casi tardes sean, Isra.
      Interesante reflexión en la que no había caído.
      Como siempre, es más fácil imitar que crear. O seguir un camino que atreverse a coger por medio del bosque.
      ¿Puede el uso de un arquetipo convertirlo en estereotipo? Supongo que si lo empleas siguiendo fielmente los cánones, sin romper las reglas y repitiéndolo hasta la saciedad, sí. Evidentemente, la trasgresión siempre implica aprendizaje. Modificar o incluso invertir los términos del arquetipo implica creación o, al menos, originalidad.
      Puede que Shrek tenga reminiscencias de «La Bella y la Bestia», monstruo capaz de sentir amor; o del mismo «Frankenstein», el monstruo que no lo es tanto comparado con su creador. Pero no cabe dudas de que se ha convertido en un arquetipo que muchos intentarán imitar, y la idea, presentada para un público preferentemente infantil, es interesante, original y motivadora.
      Insistiré, Isra. Siempre hay intentar cosas nuevas. Lo comprobarás en el nuevo VadeReto. 😅😂😜
      Una Abrazo.

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      • Asusta el vadereto de junio, ¿es que nos vas a poner un examen final? 🤣🤣

        Seguro que no. Aquí estaremos, pluma en mano y dispuestos para todo… ¿Un protagonista inanimado? Dale. ¿escribir solo con signos de puntuación? Sea. ¿Que quieres el texto en sánscrito? Venga. ¿La biografía de un paramecio? ¡aguantame el cubata!

        Pero como pidas un relato de índole sesuá, por mis muelas que te lo dejo pa septiembre… no tengo edad pa eso, leche 🤣🤣🤣🤣🤣

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        • 🤣🤣🤣🤣🤣
          No me tientes, no me tientes. 😝
          ¿VadeReto, sesuá? No, o sí. Vosotros veréis, pero en las condiciones ni se pedirá, ni se censurará. 😜
          Eso sí, tiene cabida. 😁
          Y de examen nanai de la china mandarina. No lo hice ni cuando «ejercía» de profe en el instituto. 🤷🏻‍♂️
          No valgo pa puntuá, se me da mejor contá. 😅
          Ya queda poco para que os acordéis de mis… Locuras. 🤗

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  6. Pingback: Charlemos sobre Arquetipos narrativos (II) – El blog del Trujamán

  7. Acabo de reescribir la entrada corrigiendo errores, conceptos y empanadas varias. Gracias a las conversaciones con Isra, Marlen y Ana espero haber entendido, finalmente, todos los términos expuestos. En caso contrario, corregidme y sacadme del boquete en el que me haya metido.
    Para eso es esta sección, aclarar ideas, aprender y resolver dudas. Yo el primerísimo. ☝🏼😅
    Gracias por vuestra aportación, un abrazo. 🤗😊👍🏼

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    • Muy bien, ahora está más claro, has fijado los conceptos y ayuda a entender todo este asunto. A mi personalmente me ha sido de gran ayuda esta conversación, he aprendido y me ha hecho reflexionar. Ah, y lo estoy aplicando 😉.
      Muchas gracias!!!
      Un abrazo

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  8. No había visto esta entrada hasta ahora. Muchas gracias por toda esta explicación y los enlaces. Los arquetipos son reconocibles, si, lo del viaje del héroe es así desde la antiguedad, se puede ver hasta en las épicas clásicas, como el poema de Gilgamesh, o la Iliada y la Odisea… En el cine es más fácil todavía, casi todas, por no decir todas las historias del cine, se basan en la premisa chico conoce a chica o viceversa. Luego se envuelve con una puesta en escena de cualquier género, desde el terror hasta el musical. Pero vamos, que en todas (o casi todas, vaya) encontramos esa trama.
    Muchas gracias de nuevo por estas cosas JascNet… ¡Mencantan! 🙂
    AlmaLeonor

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    • Un placer si sirven de ayuda. Esa es la única razón de esta sección. 😉😊
      Sí, El Viaje del Héroe es el arquetipo más usado, incluso enmascarado dentro de otros tipos.
      De todas formas, lo interesante no es usar o no un arquetipo, sino poder darle tu estilo, tu toque especial, transformarlo o adaptarlo a tu historia. Son elementos que ayudan a la narración, pero tampoco tienen porque ser rígidos ni dogmáticos.
      Gracias a ti, Alma, por participar.
      Un abrazo. 🤗😊👍🏼

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