Aventuras de una Noche de Verano

Llego a mi casa y abro la puerta, intentando dejar fuera todos los problemas del día, pero es difícil. Tengo un trabajo duro, intenso, complicado y la gente está en estado permanente de histeria. Cuesta mucho que te devuelvan la sonrisa que tú, de forma honesta y voluntaria, les dedicas. No es obligatoria, pero forma parte de mi manera de ser. Intento contagiar los buenos modos y que la atención no sea más engorrosa de lo que ya de por sí es. Suele surtir efecto con la mayoría, pero algunos se empeñan en seguir ofuscados y malhumorados. No se dan cuenta lo que agota y desgasta esa disputa psicológica. Pero es la ocupación que he decidido ejercer y no me rendiré ante los intransigentes.

Dejo las llaves en la mesita de la entrada y le cierro la puerta a mi otra vida. Me ducho, como algo y me preparo para mi aventura nocturna. Me dirijo hacia mi cuarto secreto y me siento en el sillón desde el que ejerzo el control de viajes. Respiro profundamente varias veces hasta relajarme. Ha llegado mi momento favorito del día. La NOCHE.

Hoy voy a empezar con un viaje en el tiempo.

Busco entre las opciones y me decanto por un año en el pasado. Cierro los ojos brevemente y al abrirlos ya estoy allí.

Deambulo por las solitarias calles, entre miradas escondidas y carteles del Gran Hermano. Siento la opresión del ambiente, el silencio de los sometidos, el control absoluto sobre mis pasos. Mi mente divaga entre tantas prohibiciones e intenta gritar para liberarse.

Fotografía de una calle solitaria iluminada por farolas. Solo se ve una al fondo y la que está oculta en primer plano solo se adivina por la luz que ofrece.
Los árboles en las aceras se ven como sombras y el adoquinado del suelo brilla con las tenues luces.
Predominan los tonos marrones y el negro de las sombras.
Imagen de PublicDomainPictures en Pixabay

Como si hubieran sido capaz de escuchar mis cavilaciones, aparece un grupo uniformado, totalmente de negro, con porras amenazantes e insignias  aun más intimidadoras. Corro por calles desiertas, sin ayuda posible, e intento esconderme en los callejones sombríos y desolados, pero estos policías del pensamiento no pierden mi rastro. Me toma pocos segundos decidirme, esta noche no estoy preparado para esta lucha angustiosa. Cierro el dispositivo y vuelvo a mi habitáculo.

Suspiro varias hasta que mis emociones se apaciguan. Me tomo demasiado en serio estas aventuras. Sin embargo, todavía es muy temprano para acostarme. Necesito probar otra cosa.

Esta vez, deshecho el tiempo y prefiero viajar en el espacio.

Miro los epígrafes que tengo y encuentro uno referente a una isla. Maravilloso, es lo que ahora mismo necesito, un viaje a una isla desierta.

Abro el artilugio, cierro los ojos unos instantes y, cuando la brisa marina me acaricia la cara, los vuelvo a abrir. Estoy rodeado de palmeras, una espesa fronda verde, fresca, aromática, deliciosa. Al fondo diviso el mar que rivaliza en azules con el cielo. Percibo los ruidos de la jungla que no se han visto perturbados por mi presencia. Distingo aves y monos, y algún rugido que me hace pensar que esta isla desierta tiene más vida que mi barrio.

Me alejo de los bramidos para prevenir un encuentro desafortunado y deambulo hacia la playa con la esperanza de darme un baño en las aguas frescas y cristalinas. Sin embargo, cuando me acerco a la orilla, veo salir del agua un ser bello, aunque inquietante. Tiene aspecto humanoide, pero el cuerpo lleno de escamas. Sus ojos son más grandes de lo normal y en los laterales del cuello parece tener agallas.

—Hola —me dice con una voz dulce, delicada y profunda.

—Ho… la —le respondo balbuceando las sílabas.

—¿Tú no eres de por aquí, verdad? —Esta vez me habla mostrando una enorme sonrisa que deja entrever unos grandes y afilados dientes.

No me lo digo dos veces y salgo corriendo. Vuelvo a entrar en la selva, buscando la protección de la espesura. Esquivo árboles, salto matorrales e intento no caer en ninguna trampa. Cuando mis pulmones parecen estar a punto de reventar, salgo a un espacio abierto dominado por un extenso lago, ocasionado por una preciosa y ensordecedora catarata. Me quedo pasmado ante tanta belleza.

Fotografía de una cascada que cae sobre un lago lleno de enormes piedras, verdes por el musgo que las cubre.
La imagen aparece con el agua difuminada, dándole una apariencia de algodón o nata.
La escena está enmarcada por precipicios también llenos de musgos y pequeños y delgados árboles.
Predomina el verde, del musgo y la hierba, y el blanco del agua.
Imagen de Florian Dittmar en Pixabay

Disfrutando de la escena no me he dado cuenta que estoy rodeado de seres … ¿Humanos? ¿Animales? En realidad son una mezcla de ambos, como la criatura que me encontré en la orilla. Chicas y chicos con cabezas y garras de felinos, osos, aves, monos… El espectáculo es grotesco, pero no se muestran amenazantes, al contrario, me invitan a adentrarme en la laguna y de forma amigable me ofrecen comida y bebida. Algo me impide rechazarlas y me integro en su fiesta.

—Al Doctor le va a encantar nuestro nuevo invitado —escucho a alguien decir entusiasmado.

—¡Desde luego! Hacía tiempo que no llegaban nuevos especímenes —comenta otro.

En lugar de sentir miedo, me entra una gran somnolencia que me hace relajarme y abandonarme en los brazos de dos preciosas gacelas. No sé que me van a hacer, pero no tengo fuerzas para resistirme. Cierro los ojos…

Algo me hace dar un respingo. Despierto y vuelvo a estar en mi salón. El libro se me ha caído de las manos y me ha hecho regresar a la realidad. Creo que es momento de irme ya a la cama.

¡Qué maravilla poder viajar y vivir mil aventuras sin moverse del sillón de lectura!

Este relato se corresponde con la propuesta para el VadeReto de este mes:
Crea una historia donde la noche sea la protagonista.

35 pensamientos en “Aventuras de una Noche de Verano

  1. La gente que no lee vive una sola vida.

    Como lector nocturno, empedernido, tanto que a veces el sueño es una putada, te agradezco mucho este homenaje a las letras. Muy grande, amigo mio, y muy entrañable. Y sobre todo muy muy digno.

    Sigue. Este mundo necesita historias, que ya nos cuentan demasiados cuentos…

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    • Siempre hablo de mi Otra Vida, como reza en el subtítulo de este sitio, porque vivo, disfruto, sufro, viajo, río, lloro… dentro de los libros que leo. Desde niño son mi lugar de cobijo, de aprendizaje, de experiencia. Sin ellos creo que estaría en un psiquiátrico o por las calles avisando del fin del mundo. 😂
      Generalmente, leo de noche, como tú. Hay más silencio, más intimidad, la noche es más acogedora para vivir aventuras. Por eso no me importa cambiar horas de sueño por lecturas. Aunque al día siguiente vaya como un zombie. 😅
      Sí, yo también prefiero los cuentos escritos que los que nos dan coba en la vida real.
      Gracias por tus comentarios, Isra.
      Un abrazo.

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  2. Hola, JA. Se te ha olvidado mencionar que para entrar en ese trance simbiótico con los libros te metes un un buen lingotazo preparatorio. Que entre los vapores etílicos la imaginación navega, más ligera como si flotara, sobre las historias.
    Yo hago lo mismo con las películas y aunque nadie más me vea soy cuando menos figurante en ellas. Lógicamente Ilsa ni me mira y Rick directamente me ignora, pero que les den yo estoy allí en una mesa sentado escuchando tocar a Sam y viendo desde el propio escenario la representación.
    Saludos y en unos días, seguramente, más 😁🖐🏼

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    • ¡Cómo lo sabes! 😂😂😂😂
      Yo uso una taza de té, para disimular. 😜
      Con las películas, cuando me pongo delante de la tele, en contadas ocasiones, mis “acompañantes” se quedan mormíos antes de que salga el director de fotografía, así que no tengo que disimular para meterme dentro de la trama, aunque, como tú, nunca me dan papeles estelares. 😝
      Ya está el VadeReto de septiembre en el horno, mañana lo verás. Este mes es un reto de altos vuelos. 😉
      Un abrazo.

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      • Parece que te conozco como al del otro lado del espejo 😂😂😂
        Los demás que piensen lo que quieran, la vida sin imaginación es vegetar o ser una piedra.
        En cuanto a septiembre ya veremos cómo me estrelló 😂😂😂👍🏻

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        • Siempre he pensado eso, pero ahora como está el patio… que me enchufen a Fantasy World y se olviden de mí. Bueno, no. Que me enchufen antes también a un parato que me dé tortilla, jamón, queso y cerveza. 😂😂😂
          El estrellato siempre es una posibilidad, así que ahí te lo dejo. 😉
          Puedes tirar por “Lost” o por “Aterriza como Puedas”. 🤣🤣🤣
          Ya veremos. 👌🏼⛵🤗🍻🍻

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    • Tener y no tener. Guion de Faulkner sobre una obra de Hemingway. Boggie en toda su salsa desmontando el maniqueísmo con cuatro frases demoledoras, Walter Brennan lo borda y los últimos fotogramas con una Bacall de 19 añitos contoneandose como un cometa alrededor de un agujero negro son lo más sensual que nunca parió jólibud.
      ¿Nunca te ha picado una abeja muerta? Casablanca… bah, una canción y cuatro decorados. Mirate esa, y si por un casual no llevo razón te tolero que me despellejes el vadereto de septiembre con aires de Fernangómez duchandose sin paraguas.

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      • Hola, Isra. Me alegro de que entres al trapo. Mi alusión a Casablanca era por buscar una clásica bien conocida. De hecho la que mencionas va más con mis gustos cinematográficos y el malo de La pasión de los fuertes hace una interpretación magnífica. Hay muchas pelis en las que que he sido extra o figurante. No soy El Tercer Hombre, más bien uno del montón, pero si uno de los que se fuga en La Gran Evasión o uno de los vecinos de innisfree en El Hombre Tranquilo.
        Saludos y gracias por participar 😁🖐🏻

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        • Yo estuve en la puerta de Tannhaüsser, cambiando la cerradura. Eso si, me puse factor 50 por lo de los rayos-C.

          Nos vemos mañana amigo, y ya que estamos, te reto a ocultar minimo tres referencias cinefilas en el proximo vadereto sin que el publico se de de cuenta. Ah, que no sean de Truffaut, que me da acidez.

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        • Uff, os estáis poniendo glamourosos con el cine. Todas esas las vi hace bastante tiempo y yastoy tardando en revisionarlas. Añado “El Halcón Maltés”, que me hizo devorar todo lo que pude encontrar en la biblioteca de Hammett; y “La Reina de África”, donde Bogart y Hepburn me hicieron amar mucho el cine.
          Como figurante, solo me dejaron entrar en Los Picapiedras y en Zombies Party, no voy a decir en qué papeles, aunque os lo figuraréis. 😅😂
          Me estáis dando ideas para mezclar VadeReto y Cine 🤔 Le daré un par de vueltas. 😜
          Abrazo y cervezas para todos.

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          • Sí, JA. Hay muchas películas buenas y otras no tanto que nos han marcado con su buen recuerdo. Sacas El Halcón Maltés y precisamente el último finde vi Adiós Muñeca con Michum repartiendo plomo.
            Un VadeReto con temática de cine sería una oferta que no podría rechazar 😂😂🖐🏻

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  3. Como ya han dicho, bonito homenaje a todas esas historias que duermen en las estanterías esperando a que alguien las viva. Yo también disfruto mucho leyendo y me imagino a los personajes, les pongo cara, cuerpo… luego cuando hacen la versión “película” a veces no encaja con “mi personaje”, jejej. Yo he sido una gran lectora, devoradora de libros, con poco criterio, todo me gustaba ( un poco menos, el miedo y la ciencia ficción, pero a falta de otra cosa, adelante). Ahora intento recuperar el hábito, que no sé cuando ni por qué perdí. Tal vez pruebe con una taza de té, “como las tuyas”
    Saludos

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    • Suele pasar, Jose.
      Yo me autoproclamo devorador de libros, bueno, más bien devorador de historias, aunque cuando hay hambre. 😂
      Sin embargo, hace un tiempo tuve una gran crisis lectora y era incapaz de meterle mano a un libro (con lo que me encantaban los gordotes). Solo tenía ansiedad por los cuentos, los relatos cortos, y las novelas gráficas. Son etapas que vienen sin saber muy bien por qué.
      Pero, gracias a Don Carlos Ruiz Zafón, me papeé su tetralogía del “Cementerio de los Libros Olvidados”, (bueno, ando terminando el cuarto que menos mal que no lo vendían al peso) y he vuelto a las andadas: leer dos, tres y hasta cuatro novelas simultáneas.
      De todas formas, si te cuesta trabajo liarte con una novela, prueba los cuentos. Hay auténticas maravillas y te zampas historias de un tirón. Dime qué genero y te recomiendo alguno.
      La “taza de té” es muy versátil, pero tiene que ser opaca, claro. Y siempre en su justa medida, que si no se ven turbias las letras. 😅😝
      Muchas gracias por tus comentarias, Jose.
      Un abrazo.

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  4. Excelente relato, muy ameno. La última parte me recordó la Isla del Dr. Moreau. Ese artilugio que le permite a tu personaje los viajes a placer en tiempo y espacio no nos vendría mal para tomar unas vacaciones de esta época pandémica que ya cansa. Un abrazo…

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    • Pues has acertado, Ana. Son las criaturas de su isla. ¿Y no te suenan esos polis del pensamiento del primer “viaje”?
      Con respecto al dispositivo para “viajar”, estoy seguro que tú tienes unos cuantos muy cerca, como los tengo y uso yo cada noche. 😉
      La verdad es que ahora mismo, como está el patio por la pandemia, por la histeria colectiva, por el tiempo, solo me apetece viajar de esta forma. Aunque tampoco era antes muy viajero. 😊
      Gracias por tus comentarios, Ana. Me alegra que te haya gustado el relato.
      Un abrazo.

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        • Libro, siempre prefiero los libros.
          La policía del pensamiento era la encargada de controlar la discrepancias con las normas establecidas por el “Gran Hermano”, en el libro 1984 de George Orwell. Curiosamente, ese termino del que se han apropiado para “esos” programas de TV tiene su origen en esta obra. Si no lo has leído te lo recomiendo. Aunque las cosas que se narran han pasado de ser Ciencia Ficción a demasiado reales en muchos lugares.
          Yo siempre que pueda, si no hay razón de fuerza mayor, prefiero viajar con los libros. Me crea demasiada ansiedad las maletas, los embarques, el estrés de los tiempos y la incomodidad que suelo encontrar. He viajado, pero mi imaginación me ha proporcionado más placer que las visitas reales. Cuestión de gustos.
          Un abrazo.

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  5. A los libros hay que dejarles espacio y tiempo en nuestra vida. Aunque luego se vuelven egoístas y cada vez piden más y no nos dejan tranquilos hasta que les acariciamos el lomo; y en cuanto les das un poco de confianza, empiezan a contar y ya no quieren parar, les da igual que te caigas de sueño o que llegues tarde a trabajar. Unos insensatos, eso es lo que son. Yo estoy pensando ya en marcharme de casa y ahí se queden.
    Y tú deberías irte a dormir, que tienes muchas historias que escribirnos todavía. A ti sí te leo, a ti sí.
    Un abrazo, Jose Antonio

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  6. 😂😂😂😂😂
    ¡Qué arte tiene mi maestra de micros! 🥰
    La verdad es que lo de “irme a dormir” para mí es una utopía. Irme me voy, dormir es una falacia. Será que tengo demasiadas historias dentro de la cabeza.
    He tenido la insensatez de instalarme una estantería al lado de mi sillón de lectura con todos los libros pendiente, los que han cabido, vamos 😝. No te puedes imaginar las miradas insidiosas y enajenadas que me lanzan los volúmenes “olvidados” cuando cojo uno de sus congéneres. 😂😂😂
    A la hora que escribiste el mensaje, ¿tú también eres insomne?, andaba yo intentando mantener los ojos abiertos para terminar un macro tomo que me tiene enamorao, pero que pesa como si estuviera leyéndole el lomo a una morsa. Se ve que ayer don Ikelos estaba supliendo a Morfeo y se empeñó en aplazar la culminación de esta tetralogía (El Cementerio de los Libros Olvidados, para los curiosos 😜). Aunque de hoy no pasa.
    Yo soy tan insensato que si me marcho de casa seguro que me llevo los libros (en realidá, mi mujé me los lanzaría a la cabeza para que me los lleve 😂🤣).
    Gracias por tus preciosas palabras, Margarita. Siempre es un placer recibirte en el rincón acervolense, dónde tienes tu casa.
    Un abrazo 🤗😘

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  7. ¡Hola! ¡Me encanta el concepto del relato! Juegas muy bien con la mente del lector/a, haciéndole creer que es un relato de ciencia ficción en un futuro en el que el protagonista puede viajar por el tiempo y el espacio, para luego dar el giro de que se trate de los viajes pero a través de la lectura y los libros. Vamos, yo he caído totalmente en la trampa de tus palabras je, je, je.
    Está genial.
    Un abrazo 🙂

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    • jajaja, Gracias Auxi, es que soy mu tramposo. 😜
      La verdad es que es muy autobiográfico. cada vez me cuesta más viajar, incluso por la provincia y en coche, pero, ¿y lo bien que viaja uno desde el butacón de lectura con un piscolabis al laíto y los cascos puestos escuchando buena música?
      Mis noches son viajeras y fantasiosas. 😉😊
      Abrazote gordo.

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  8. Hola, JacsNet. He llegado a tu blog de casualidad.
    Excelente texto. Con la narración llevas al lector hasta donde tu quieres de una forma fantástica y lo rematas con ese final que le da toda la potencia al mensaje que quieres transmitir. Me ha gustado mucho, la verdad. Un saludo.

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    • Muchísimas gracias, Pedro.
      Y… ¡Benditas casualidades! 😜
      Es un placer tu visita y estás invitado a pasearte y disfrutar de los relatos publicados por el que firma y por todos los componentes de la familia acervolense en su VadeReto.
      Espero que te guste y nos regales tu visita, ya a tiro echo (que viene al pego de tu avatar 😂)
      Un abrazo

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  9. Por un momento me creí que iba a haber problemas o que de verdad todo iba sobre una máquina del tiempo. Pero es cierto: nada mejor para vivir mil vidas que leer. Como siempre, un texto excelente fruto de tu talento natural para escribir. Muchas gracias por compartir tu arte con todos nosotros.

    Un abrazo,

    Borja

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    • Gracias a ti por tus palabras, Borja.
      La verdad es que desde niño la lectura ha sido mi vía de escape, de viajar y de vivir mil aventuras. No veo mejor asiento de transporte que mi butacón de lectura ambientado con buen jazz. 😜
      Otro abrazo de vuelta. 🤗☺️👍🏼

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