Va de Reto (Diciembre 2019)

Buenos días/tardes/noches sean…

Os recuerdo, en primer lugar, que solo por participar en este reto podéis conseguir, totalmente gratis, un libro en papel dedicado por su autor. ¿Cómo? Mediante el sorteo que se celebrará el día 5 de enero de 2020. A él accederán, directamente, todos aquellos que hayan participado en el VadeReto al menos dos veces. Desde Octubre hasta la fecha indicada. Daré la oportunidad al afortunado de elegir entre varios ejemplares y lo pondré en contacto con el autor para que le indique los detalles y se lo mande directamente a su domicilio. Todos los gastos estarán cubiertos. ¿Cuáles serán los libros ofrecidos y sus autores? En esta entrada podréis ver sus portadas y sus sinopsis:

Sorteo VadeReto

Mi más sincero y afectivo agradecimiento a todos los autores que han ofrecido sus libros.

Para aquellos que llegáis por primera vez a este rincón, os comento la forma de incluir vuestro escrito en el reto. Podéis hacerlo de dos formas: La primera, copiando el contenido completo de vuestro relato en el cajetín del comentario que aparece abajo del todo de esta entrada. La segunda forma, si tenéis un blog, web o página dónde publicar dicho relato, podéis poner solo el principio y a continuación el enlace a dicha localización. Podéis ver algunos ejemplos en los retos de meses anteriores.

Dicho esto, vayamos a la propuesta de este mes. Evidentemente, vamos de cabeza hacia la Navidad. Ya habrá alguno que haya comido más polvorones y turrones de los que le permite su salud. Muchos estarán preparando ya sus compulsivas compras para reventar sus tarjetas de crédito. Pues vale, hagamos que nuestra historia ocurra en estas fechas. No tiene por qué ser el típico Cuento de Navidad que inunda las pantallas de nuestros dispositivos, o sí. Vosotros decidís.

En esta ocasión os propongo lo siguiente:

1º) Tenéis que incluir las tres imágenes siguientes en la historia (todas):

Imagen de Alexas Fotos (Pixabay)
Imagen de Devanath (Pixabay)

2º) Yo empiezo el relato, vosotros tenéis que continuarlo:

«Era una noche tan fría que hasta los árboles tiritaban. Ningún animal se atrevía a salir de su guarida y las blancas calles dormían totalmente desiertas. Las chimeneas escupían convulsivamente las sobras de las casas y los cristales empañados de las ventanas impedían ver el interior de las familias.

»Esa noche tenía un trabajo que realizar y nada ni nadie en el mundo me impediría ejercer mi encargo. Tal vez fuera la última vez en mi vida, pero, ni el clima más despiadado ni el deseo por el calor de mi dulce hogar me harían desistir en mi cometido.

»Volví a comprobar mi puñal, la cuerda y mi ansiedad, y sin más demora, me adentré en el pueblo… »

Estas son las dos únicas condiciones. El género literario, los personajes, la trama, la ubicación, … todo corre a cargo de vuestra libre y loca imaginación.

Siempre doy como longitud orientativa: un mínimo de 100 palabras y un máximo de 500. Sin embargo, estamos en Navidad, regalaos la extensión que os dé la gana.

Avanti con el trineo y tened cuidado con los árboles. Que la imaginación os guíe hacia las chimeneas en dónde dejar vuestros regalos literarios. Afilad vuestras plumas y escribid esas increíbles y maravillosas historias que habitan en vuestras cabezas, pero, sobre todo, no os olvidéis de disfrutar haciéndolo.

Saludos y, JOJOJOoo, ¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!

Mi Relato para el VadeReto:

NAVIDAD REDIMIDA

… no tendría que andar una gran distancia, pero el peso de mi mochila y la nieve, que me cubría los tobillos, me harían más ardua la travesía. La breve luminosidad de las farolas y la ausencia de luna, escondida entre negras nubes, me envolvía en un ambiente lúgubre y ominoso. En los rincones sombríos de las callejuelas parecían escucharse los gemidos de tenebrosas criaturas. Hasta mi aliento, congelado por el frío, parecía burlarse delante de mí, dibujando borrosas figuras fantasmales. Iba a ser una noche muy divertida…

Continúa aquí:
https://jascnet.wordpress.com/2019/12/15/navidad-redimida/

25 pensamientos en “Va de Reto (Diciembre 2019)

  1. Pingback: A SALVAR LA NAVIDAD – Viviendo Entre Dos Mundos

  2. Hola, Jose y todos.

    No he podido resistirme y aquí os traigo la continuación de este va de reto navideño… espero os guste. Un abrazo.

    A Salvar La Navidad
    Así continúa esta historia

    Con los dientes castañeteando y los dedos ateridos de frío, eché a andar rumbo a la iglesia. El pesebre, ubicado a un lateral permanecía casi intacto y ese era, en resumidas cuentas, el problema.

    El resto lo podéis leer en mi blog, que me pasé un poquitín de las palabras propuestas:

    https://viviendoentredosmundos.wordpress.com/2019/12/01/a-salvar-la-navidad/

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    • Una auténtica maravilla, Lehna.👌🏼👏🏼👏🏼👏🏼
      Divertido, original, imaginativo, fantástico…
      Ya te lo he dicho en tu Blog, pero lo vuelvo a repetir aquí. Es un inmenso placer para mí poder contar contigo en cada uno de los #VadeReto.
      Ya hay un rinconcito muy especial disponible aquí para ti, junto a la chimenea, que hace frío.
      Gracias por tu cariño y aportaciones a este humilde blog literario. 😍😍😍

      Le gusta a 2 personas

  3. Pingback: El encargo | El Blog de Lídia

  4. Pingback: Va de Reto (Diciembre 2019) – jm vanjav hasta en 500 palabras+

  5. …Llegué al callejón del lobo, que como mi decisión, no tenía salida y en su boca también yo estaba. La luz de la farola seguía fundida como la noche anterior y todo el invierno pasado. Con sigilo me acerqué a la tapia que cerraba el paso natural de la calzada. Allí, justo al otro lado de mi destino, la ansiedad me hacía respirar más agitadamente…
    Mi participación aquí : https://jmvanjav.wordpress.com/2019/12/16/va-de-reto-diciembre-2019/
    Saludos a todos 🖐️

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    • Muchas gracias por tu participación, JM.
      Es un relato fresco y muy original. Maravillosa la idea de usar las monedas, la vela y el peluche como tesoros de la niñez. Estas fiestas son precisamente de mucha añoranza.
      Me hubiera gustado haber visto las caras de esos hombres sintiéndose niños otra vez al ver los recuerdos. 😍😍😍
      Gracias y espero poder leerte por aquí a. Menudo. Te dejo un rinconcito reservado. 😉

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      • Me alegro de que te haya gustado José Antonio. Los tesoros de la infancia no tienen precio y hasta su recuerdo un gran valor. Me ha gustado la experiencia y espero seguir participando.
        En cuanto a la cuadrilla despidieron ese año con más alegría y añoranza que de costumbre, su vieja lata de los tesoros les quito treinta años de golpe esa noche. Eso y los juramentos de Paco el gruñón al abrir la puerta del patio el día de los inocentes.
        Hasta el próximo Va de Reto entonces🥂🖐️

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  6. Pues andamos por aquí con algo escrito. Dejo un trocito de lectura y a continuación el enlace a todo el relato.
    “Por uno de los soportales apareció Mudita acompañada de Rizos, Blanca y el Pulgas. Este último lucía un atuendo perruno algo así como un “milrazas”, mientras los otros iban disfrazados de ovejitas con un gorro de Papá Noel. ¡Menuda pinta tenían!!
    https://vitolosa.wixsite.com/website/post/una-misi%C3%B3n-muy-sonada
    Un saludo.

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  7. Ya quedan pocos profesionales de la campana. No me extraña que busquen voluntarios.
    Uno de los pocos que queda esta en la iglesia que hay detrás de mi casa y los domingos, a las 9.00, me da los buenos días. Me alegro tanto que me acuerdo de toda su familia. 😝
    Bonito y original relato, Virtu.
    Siempre sabes crear algo especial en los retos. 😉
    Muchas gracias por participar.
    😍 😍 😍

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  8. Las monedas tintinearon en mi bolsillo cuando me encaramé a la ventana de aquella casa siniestra y escruté el interior de una estancia más muerta que la calle en la que me encontraba. Miré en derredor con la advertencia cruzando mi rostro, pero ni siquiera con aquel ruido modesto había conseguido liberar a nadie de su encierro.
    El frío se arrastraba por las aceras como un fantasma silencioso y pequeños cristales de agua congelada colgaban de las fachadas como guirnaldas de una fiesta blanca. Pequeños adornos de navidad decoraban las casas, sepultados por centímetros de nieve helada. La calle desierta, transitada por un gato tan negro como la noche, mi único testigo. Caminó sin quitarme ojo de encima hasta perderse tras una esquina solitaria y agradecí que los felinos vagabundos no tuvieran casa. Nadie iba detrás de ellos en una noche como aquella y quizás tampoco nadie lo echaría de menos si desapareciera.
    Rebullí en mi sitio como si aquella idea me produjera un escalofrío más atroz que el clima y volví mi mirada a la ventana oscura. Le di un golpe al cristal con la empuñadura de mi puñal y un ruido considerable llenó el silencio. Me mordí el labio, consciente de que cualquier imprevisto podía arruinar mi cometido.
    Nada se movió.
    Metí el brazo por aquella escarpada boca, cuyos dientes afilados me arañaron la ropa. Abrí la ventana y me introduje con sigilo en el salón del viejo caserón que llevaba cerrado varios años. Puede que para los vecinos no fuera más que otra casa del barrio, pero yo la conocía muy bien, pues había sido mi hogar durante veinte años. Yo mismo tapié la puerta para que nadie pudiera entrar jamás y me olvidé de la ventana. Qué pronto se olvidan los flancos cuando solo miramos en una dirección, tomamos una decisión a ciegas y sepultamos las mil consecuencias derivadas de nuestros actos. Cerrar en ese momento un capítulo terrible de nuestra historia y seguir adelante sin la pesada culpa mermando la razón.
    Repasé con la mirada los viejos muebles que antes hablaban de risas y de momentos felices. Nunca más evocarían la dicha. Se habían convertido en la lápida de todos aquellos recuerdos que abandoné junto a la casa. La puerta era una frontera de límites difusos, me escondí de mí mismo porque estar solo ahí dentro me destruía y me aterraba.
    En la repisa, junto a la chimenea, un objeto llamó mi atención y me dirigí hacia él a grandes zancadas. Era una pequeña ovejita con un gorro de papá Noel de las últimas navidades que pasamos allí. Mi hija nunca se separaba de su peluche y ahora se había evaporado como lo hizo ella.
    Apreté los puños, consternado y enfadado de nuevo. El puñal pesaba en el bolsillo como una losa. Lo saqué lentamente y observé sus bordes plateados, la hoja brillante con cada haz de luz que se colaba por la ventana rota, las filigranas de la empuñadura envolviendo un nombre. Ese que tantas veces había acariciado a oscuras cuando no podía dormir y la soledad era tan pesada que anunciaba con asfixiarme.
    Encendí una vela y la sostuve entre mis manos. Su calor me devolvió la razón y alejó los miedos. La tenue luz que desprendía iluminaba gran parte de la estancia y busqué con la mirada aquella pared encantada. Palpé con una mano libre aquel pedazo de muro de piedra y sus contornos abruptos repasaron las yemas de mis dedos como un nuevo código táctil. Busqué un porqué que me resolviera esa huida, pero no hallé nada. El vacío me reventó por dentro otra vez y salpicó mi alma. Tres años de soledad y ni una palabra.
    Levanté el puñal y me rasgué la muñeca con él. Goterones de sangre salpicaron la pared y lancé las monedas, que descansaban en mi bolsillo, sobre el extraño sacrificio que ofrecí a la fría piedra. Finalmente, dejé la vela junto a las monedas, terminando el ritual para invocarla. Lo había hecho, solo me faltaba su nombre y volvería de nuevo a mi vida. ¿Podría, quizás, cruzar con ella al otro lado? Poco me importaba lo que me aguardara si ambas me esperaban. La perdí una vez por renunciar a la luz y ha sido una vida muy tétrica. Porque lo que verdaderamente nos alimenta no es un lugar sino las personas que habitan en él, sin sus sonrisas no somos más que polvo cubriendo las calles y con nuestras lágrimas apenas barro molesto, pero fácilmente desechable.
    —Iscarya —pronuncié su nombre prohibido y la pared tembló mientras observaba como la piedra se bebía mi sangre maldita.
    La diosa de la muerte sacó una garra a través de su portal y aguardó. Reconocí la manga de su vestido dorado y los dedos esbeltos, las uñas largas como cuchillas, su piel pálida.
    Dudé un instante como si no hubiera imaginado aquel momento tantas y tantas veces. Descolgué la cuerda que llevaba al hombro y até un extremo a su mano uniendo la mía en el otro cabo. Si algo había aprendido viviendo con un demonio, era que si nada la ataba a mí, era prescindible como la sangre que corría por mis venas.
    Una risa maliciosa escapó del agujero mágico que atravesaba la pared y un escalofrío me invadió de la cabeza a los pies. Quisiera reír también, pero la incertidumbre me abrasó por dentro como si me clavara las uñas en el alma. ¿Enamorado de un monstro? La bestia a veces vestía con piel de cordero, porque yo la invoqué, yo la retuve a mi lado y se acabó escapando porque la libertad no entiende de cadenas ni muros. Soy un esclavo de la muerte y el dolor es nuestra hija.
    Me arrastró sin contemplaciones y esbocé mi última sonrisa. El gato me observaba desde la ventana rota y parecía que me gritaba: ¡despierta, imbécil!
    Abrí los ojos hacia una noche infinita, pero solo hallé una pared blanca y sin vida. El techo era una extensión de esa ansiedad esclava y maldita que me perseguía sin descanso desde hacía días. En la mesita de noche un extraño cuchillo reposaba junto al despertador. En la empuñadura, un nombre desgastado de tanto pasar los dedos sobre su relieve.
    ¡Maldita, Iscarya! ¿Vivo yo en tus pesadillas?
    Y su risa reverberó en mis oídos como esa enfermedad que se comía mi cuerpo noche y día…

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    • 😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍
      !!!Qué maravilla, por favor!!!
      Cuánta belleza para un relato tan terrorífico.
      Me enamora tu poesía, Diana. Es imposible no sentirse embelesado y transportado con ellas a tu historia. 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
      Ese devenir entre el sueño, la pesadilla y la realidad. Nuestro mayor terror. 😉
      Muchísimas gracias por engrandecer este VadeReto con tu prosa poética. Hermana, escribes deliciosamente bonito.
      ☺️😉👍🏼
      😘😘😘😘😘😘

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  9. ¡Holi, holi! Aquí dejo mi aportación. Como siempre, apurando. Será que seguir siendo pobre, me inspira jajajajajja ¡Un besote, familia y felices fiestas!

    Os dejo las primeras líneas de la continuación y el enlace para leerlo completo en mi blog/web. Se titula: FUGACES.

    Dadas las condiciones del entorno en aquella noche oscura, logré pasar inadvertido y todo discurrió sin sobresaltos hasta que el estallido de unas risas, acompañado de unas sonoras palmadas, me hicieron detenerme. Trepé hasta la ventana de aquella casa y limpié la humedad que empañaba el cristal para poder espiar su interior. La familia parecía feliz entre los papeles de regalo que inundaban la sala. Había tantos paquetes que, por un instante, llegué a pensar que debían de haber acabado con todas las reservas de la fábrica de Santa Claus.

    El arbolillo parpadeaba en el interior del salón con un estallido de luces multicolor mientras el mayor de los tres hijos de aquel matrimonio, se mantenía sentado en el suelo con la vista clavada en su nueva tableta. Parecía totalmente absorto; tanto como su hermana, una niña de rubias trenzas que se mostraba fascinada con su muñeca recién adquirida. Esta lloraba con un sonido de lo más convincente al tiempo que dos enormes lágrimas se le descolgaban desde los ojos. Llegué a sentir miedo.

    https://jessi-ga.wixsite.com/fantepika/post/fugaces

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    • Sé que muchos pensarán que no soy parcial, eres la gran JessiKhaleshi, maestra y reina de la fantasía, y todos sabes lo que significas para mí, pero no puedo dejar de gritar a los cuatro vientos (y hasta al peleón Levante de Cádiz), lo maravillosamente bien que escribes.
      Tu parcela preferida es la fantasía épica, dónde, en otro país y con un poquitín de suerte, estarías a la altura de cualquier figura mundial. Sin embargo, con mis retos te saco de esa zona de confort y nos regalas, con maestría y belleza, cuentos tan espléndidos como este.
      Estas fechas son muy joías, a poco que nos toquen la fibra nos deshidratamos deshaciéndonos en lágrimas, pero cuentos como este, estoy totalmente seguro, nos harán sentir lo mismo la misma emoción, aunque se lea en agosto y con el Lorenzo poniéndote colorao el cogote.
      No puedo ser más feliz de contar con tus relatos en este VadeReto. No somos muchos, pero entre todos hacéis este sitio más grande y tremendamente especial.
      Gracias JessiKhaleshi, “Fugaces” es un regalo adelantado de Navidad. Un preciosísimo regalo.
      😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍

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    • Genial, Mario.
      En lugar de escribir el típico cuento navideño, te has currado un estupendo relato de terror con la leyenda nórdica precedente de la Navidad.
      Me ha encantado y me has dejado con ganas de saber si ocurrirá el enfrentamiento con el Krampus y cuál será el desenlace.
      ¿Nos regalarás esa historia?
      Enhorabuena y muchísimas gracias por participar en este humilde VadeReto.
      Vosotros lo hacéis mucho más grande. 😊👍

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    • 😂😂😂😂
      ¡Qué bueno!, Auxi.
      Eres genial y me has sacado un gran carcajada.
      Vaya en lo que has convertido a mi dulce e inocente ovejanoel.
      Muy original y divertido, ¡Enhorabuena!
      Muchísimas gracias por este regalazo y por ser ya asidua al VadeReto.
      ¡Felices Fiestas, también para ti!
      Que este 2020 nos siga divirtiendo con la escritura.
      😉😊😘😘😘

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