Reto 5 Líneas – Junio 2019

Microrrelato publicado en el Reto “5 Líneas
de Adella Brac (@adellabrac)

Este reto consiste en escribir, cada mes, un microrrelato en 5 líneas
que incluya las tres palabras propuestas.

Nave Espacial (imagen de Peter Fischer en Pixabay.)

(Estrellas, Interior y Conducido.)

Nunca había conducido el modelo QeTLaPGas33. Una maravilla revolucionaria para la tecnología y el viaje por las estrellas. Su interior está totalmente automatizado y dirigido por la IA TMTo1KTQeTKGaS. Controla toda la nave y de vez en cuando me deja pilotarla. Solo existe un problema, no acepta perder una discusión. Ella tiene muy mal perder y yo soy muy cabezón. Por eso ahora estoy haciendo auto-stop galáctico y esperando a que alguien me recoja.

Fútil Existencia

Relato publicado en el Reto Literario “En-Cadena
de Jessica Galera (@Jess_YK82)

En sosiego y retiro, Charityville se esconde entre la arboleda de Lonewoods. Pequeño y acogedor, pero antiguo, sus piedras cuentan historias y leyendas que muchos creen fantásticas. Solo algunos pájaros, pequeños roedores y el viento se atreven a atenuar el silencio que habita entre sus ruinas. Luna tras luna, el pequeño pueblo se ha ido quedando sin gentes. Cada amanecida, alguno de sus pocos moradores lo ha ido abandonado misteriosamente. Sus pertrechos han quedado abandonados en sus casas sin que nunca hubieren vuelto a reclamarlos. Parece una aldea empujada a su desidia y muerte.

Sin embargo, una pareja de ancianos se resiste a abandonarlo. Han perdido ya en su memoria cuántos años los han visto envejecer. Cada mañana pasean cogidos del brazo deambulando por sus rincones. Intentado recordar el sonido de las voces que alimentaban sus calles. Gritos, llantos, risas, niños que jugaban en sus jardines. Gruñidos, gemidos, graznidos, animales que daban sustento y compañía a sus piedras. Gentes que otorgaban vida a un pueblo que ahora, por su ausencia, se ha convertido en un mausoleo.

Si durante el día el silencio se adueña de cada recoveco de su existencia, la noche es la dueña y señora de su ausencia. Su cara se aparece entre los árboles y con su triste y nostálgica mirada se contempla a sí misma transformada en piedras agonizantes que subsisten solo por su antojo y el del tiempo. Hace mucho que su sonrisa se ha mudado de cara. Sus ojos son ya un lago de aguas negras sin vida y solo la magia del bosque oculta las arrugas que se dibujan en su cara. Lejos queda ya la fuerza de su lozanía, cuando salió escupida de la tierra a través de aquel volcán. Incluso este enmudeció y se secó y ya solo es un cerro, mustio recuerdo de su nacimiento.

Solo ella sabe en su casi apagada memoria que los ancianos vigilantes de su espíritu de piedra en realidad solo son recuerdos que habitan en su pensamiento. Solo ella sabe que Charityville no existe. Solo ella sabe que los creó para que el bosque saliera de su soledad y desolación. Solo ella sabe que son solo imágenes oníricas que tienen sentido en su mente. Solo ella sabe que cuando cierre los ojos dejarán de existir.

Crea un relato que “en-cadene” en una historia las cuatro imágenes propuestas.

Un Atardecer Personificado

Microrrelato publicado en el Reto Literario “Segundo Desafío Literario de Junio: PERSÓNATE
de Jessica Galera (@Jess_YK82)

El cielo se entristecía con la caída del día. Las nubes viajaban lentamente apagando las vidas e iluminando los sueños. Mientras, las torres despertaban de su soledad y abrían sus ojos a la mágica noche. En pocos instantes, la fantasía se adueñaría de la ciudad y las criaturas que habían estado dormitando, mientras el sol gobernaba en los cielos, celebrarían la coronación de la luna como Diosa suprema de la oscuridad.

Este reto consistía en dotar de personificación a los elementos mostrados en la escena de la fotografía.

El Camino de la Luna

Relato para el Reto Literario “Escribir Jugando
de Lídia Castro (@lidiacastro79)

Crea un microrrelato o poesía (máx 100 palabras) inspirándote en la carta.
En tu creación debe aparecer la imagen del dado: una rana.
Reto opcional: Que la historia ocurra durante el Solsticio de Verano.

El reflejo de la luna me había conducido hasta la oscura cueva en la que me encontraba. Siguiéndola me había ido internando en lo más profundo de su interior y mi ansiedad y mi imprudencia me llevaron a no pensar en las consecuencias. El croar de una rana me alertó del final del túnel que ascendía de forma inexorable. Cuando conseguí salir a la luz, tres caras enigmáticas e inquisitivas me miraban desde ojos sin vida. No sabía cómo, pero había ido a parar al interior del caldero de las brujas. El Solsticio de Verano me auguraba un triste destino.